Visión borrosa de repente: ¿qué sucede?

La visión borrosa es uno de los síntomas oculares más habituales que en la mayoría de los casos no presenta gravedad. ¿Alguna vez te has levantado y has visto borroso? Se trata de una disminución de la nitidez o de la claridad, por la que no se perciben correctamente los objetos, contornos o colores.

En este sentido, está relacionada con una pérdida de agudeza visual y, según MSD Manuals, tiene cuatro mecanismos generales:

Sin embargo, algunos trastornos oculares pueden tener más de un mecanismo. Además, aquellos que originan la visión borrosa es probable que también manifiesten otros síntomas como dolor ocular o enrojecimiento.

En ocasiones se produce una visión borrosa transitoria y repentina que tiene lugar durante un corto espacio de tiempo. La mayoría de las veces tiene su origen en causas normales, pero si permanece este síntoma debemos acudir a un especialista. La Clínica Oftalmológica Ophthalteam indica que las posibles causas serían las siguientes:

Aunque la visión borrosa es un síntoma común es conveniente acudir a un especialista cuando se desarrollen los primeros síntomas porque puede convertirse en un problema permanente cuyas causas, según la Clínica Baviera, pueden ser variadas:

Para reducir el riesgo de sufrir visión borrosa transitoria debemos llevar a cabo rutinas para prevenir el estrés o el cansancio. En este sentido, la Clínica Baviera ofrece una serie de consejos para el cuidado ocular. Resulta esencial realizar descansos durante la jornada laboral, como mínimo cada dos horas, para que los ojos puedan descansar. Sobre todo si el trabajo se realiza frente a un ordenador o pantalla.

Con el objetivo de evitar el cansancio y la falta de sueño, los expertos aconsejan dormir, al menos, ocho horas diarias para que sea reparador. Una de las rutinas más recomendadas para reducir el estrés y la ansiedad es practicar deporte o alguna actividad de forma regular. «Otra buena práctica es hacer a diario sencillos ejercicios visuales como: parpadear, enfocar y desenfocar de forma voluntaria o mirar de derecha a izquierda, de arriba y abajo y de forma circular», añaden.

Por último, una de las medidas de prevención es que las gafas que se utilicen, tanto para trabajar como para el sol, tienen que estar homologadas para que no dañar las estructuras del ojo.