Efectos visuales, espejos, muebles ‘camuflados’… Ocho trucos para lograr que un dormitorio parezca más grande

En estos tiempos en los que el confinamiento y la desescalada nos ha obligado a permanecer mucho más tiempo del habitual en casa, son muchos los que habrán abordado en las últimas semanas alguna reparación pendiente en el hogar o bien que se han animado a dar un cambio a la decoración o hacer alguna pequeña reforma, como por ejemplo, esa capa de pintura nueva que tanto necesitaban las paredes.

Una de las grandes preguntas a la hora de sacar el mayor provecho a los casi siempre ajustados metros cuadrados de nuestros pisos es la de cómo aprovechar al máximo el espacio. En este artículo aportamos diferentes recursos y consejos que pueden ayudar a que el dormitorio parezca más grande. La mayoría son sencillos y fáciles de llevar a cabo, al alcance de todos los bolsillos, y pueden realizarse de uno en uno, a la vez o adaptarse a las necesidades de cada cual.

Es uno de los recursos más socorridos y gracias al cual se pueden conseguir algunos de los mejores resultados. Los expertos aportan diversas soluciones. Una sería la de elegir colores claros ya que ayudarán a dar sensación de amplitud. También resulta una solución eficaz la de aplicar colores fríos ya que aportan profundidad. Podemos decantarnos por todo la gama de verdes, azules, lilas, violetas o grises azulados y verdosos. Todos ellos, además, tienen un efecto calmante, algo muy beneficioso a la hora de conciliar el sueño.

También es posible cambiar la percepción del espacio a través de efectos realizados con pintura o papel pintado. Por ejemplo, pintando solo determinadas paredes de un color más oscuro (como la del cabecero o el cabecero y el techo) o utilizando rayas (las verticales harán que la habitación parezca mas alta y las horizontales que se vea mas ancha y profunda).

Un ‘must’ de la decoración que no debe faltar en ninguna casa. Ayudan a dar sensación de amplitud y reflejan la luz por toda la estancia. Por pequeña que sea la habitación siempre habrá un sitio estratégico donde poner uno: encima de la cómoda, un espejo de pie en una esquina, forrando la puerta del armario…

A la hora de amueblar tenemos dos opciones posibles. Cuando hay poco espacio una buena opción pueden ser los muebles muy versátiles o multifuncionales, por ejemplo, armarios con puertas correderas en vez de abatibles, empotrados y hechos a medida para aprovechar a lo ancho y alto la pared, camas con cajones o canapés que permitan guardar cosas bajo el colchón/somier. Gracias a ellos podemos evitar incorporar muchos más elementos de almacenaje a la habitación. Si se trata de una habitación juvenil o infantil también podemos decantarnos por camas abatibles, extensibles o en altura que ayuden a aprovechar al máximo el espacio.

A pesar de que un canapé o cama con cajones nos aportarán soluciones de almacenaje, los expertos en decoración recomiendan (siempre que sea posible) elegir camas con patas ya que al dejar ver esa parte del suelo aportará una mayor sensación de amplitud. Otra solución extra es la de utilizar mesillas de noche suspendidas.

Otras dos grandes soluciones para conseguir que el espacio parezca más grande. Utilizar muebles del mismo color de la pared (o bien pintarlos del mismo color) para que se mimeticen con ella. Por ejemplo, una cómoda verde sobre pared verde o cabecero y mesitas de noche negras sobre pared negra. O bien, optar por la misma paleta de color para todos los elementos de la habitación, es decir, si las paredes son verdes, elegir también muebles y textiles de la misma tonalidad.

Optar por solo tener los elementos imprescindibles: cama, mesita/s y armario. No recargarlo con numerosos elementos decorativos. Ser pulcros y ordenados. No tener ropa ni otros objetos desperdigados. Cuanto más minimalista y limpio esté un espacio, por extensión, más grande nos parecerá. Este truco, además, es uno de los más económicos. Menos es más.

No recargar la habitación es básico para aportarle ligereza. Nada de oscuras y pesadas cortinas. Prueba a quitarlas o sustituirlas por un estor. Mejor pocos cojines (no es necesario tener una doce encima de la cama). Fuera alfombras, el suelo libre parecerá siempre más amplio. Y para la ropa de cama tejidos claros y ligeros como el algodón o el lino.

Cuanto mejor iluminada esté una habitación menos oscura y pequeña parecerá. Consejos básicos: contar al menos con un punto de luz en el techo y otro en las mesitas de noche o sobre ellas (apliques de pared), no bloquear con muebles el paso de la luz natural de la ventana, orientar la cama en función del lugar que ocupe la ventana y colocar algún punto de luz sobre el armario o en su interior. Por cierto, los techos blancos siempre reflejan mayor cantidad de luz natural y artificial.