El enigma de la vacuna contra el coronavirus: fechas que ya barajan la OMS, China y Europa

La llegada de la vacuna contra el coronavirus que asola al mundo es la noticia esperada por todos. La única solución sanitaria real a una pandemia que deja millones de infectados y que se ha cobrado cientos de miles de vidas humanas en todo el mundo. Dar una respuesta a cuándo llegará comienza a ser una obsesión para la que no hay una respuesta concreta, aunque sí cada vez más clara.

La vacuna que China está desarrollando para hacer frente a la Covid-19 podría tardar más de un año en estar disponible para la venta debido a la falta de nuevos infectados con los que realizar ensayos clínicos, tal y como ha informado la agencia de noticias CNS.

Actualmente se están realizando más de una decena de ensayos clínicos de posibles vacunas en diversos países, pero ninguna de ellas ha pasado aún a la tercera fase de pruebas, que requiere la participación de miles de personas para garantizar su efectividad.

China, donde se detectó el virus por vez primera a finales de 2019, registró menos de diez casos de coronavirus al día a lo largo del mes de mayo, lo que ha dificultado los ensayos.

«Esperamos que podamos cooperar a nivel internacional y realizar una fase tres a nivel clínico de forma múltiple para lograr así que la vacuna llegue al mercado», ha explicado el vicepresidente del Grupo Nacional de Biotecnología Chino (CNBG), Zhang Yutao.

«La vacuna no llegará al mercado al menos hasta el año que viene tal y como avanzan las investigaciones», ha aseverado en una entrevista a la citada agencia. Un nuevo brote ha dejado numerosos infectados en Pekín, la capital china, si bien Yang ha aseverado que el número de pacientes en comparación con la densidad poblacional es demasiado bajo como para propiciar un «ambiente de ensayo ideal».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado por su parte de que espera que a finales de año ya estén disponibles «millones de dosis» de vacunas y que en 2021 estén disponibles otros 2.000 millones.

Actualmente hay unas 300 vacunas en ensayos y tres ya están cerca de comenzar la fase final de las pruebas con personas, la de la Universidad de Oxford, la vacuna RNA de la compañía Moderna y otra más que se está desarrollando en China.

No obstante, la jefa de científicos de la OMS, Soumya Swaminathan, ha avisado de que esta hipótesis «no son certeras» ya depende del resultado final de los ensayos, si bien ha recordado que el organismo de Naciones Unidas trabaja con esos supuestos para la adquisición, distribución y reparto justo.

«Tengo esperanza, soy optimista, pero el desarrollo de una vacuna es una tarea compleja, viene con mucha incertidumbre. Lo bueno de esto es que tenemos muchas vacunas y plataformas para que, incluso si la primera o la segunda falla no perdamos la esperanza y no nos rindamos. Si tenemos suerte habrá una o dos vacunas exitosas a finales de año«, ha detallado la experta.

La Comisión Europea ha desvelado esta semana su estrategia para garantizar en todo el bloque vacunas «seguras, eficaces y de calidad» para la Covid-19 en un plazo de entre 12 y 18 meses y que estará basada en un sistema centralizado de compras anticipadas a fabricantes con capacidad de producción en la UE.

La comisaria de Salud, Stella Kyriakides, ya trasladó las características principales de esta estrategia a los ministros de Sanidad de los Veintisiete en la reunión telemática que tuvo lugar hace una semana. El ministro español, Salvador Illa, mostró horas después su apoyo a la iniciativa.

La estrategia persigue un triple objetivo: garantizar vacunas seguras, eficaces y de calidad», asegurar un «acceso rápido» a las mismas por parte de los Estados miembros y sus poblaciones y conseguir que además sea «justo y asequible».

El plan de Bruselas se basa además en dos pilares y el primero de ellos pasa por adaptar el marco legislativo vigente a la «urgencia actual» y utilizar toda la flexibilidad posible para «acelerar el desarrollo, la autorización y la disponibilidad de vacunas» mientras se mantienen los estándares de calidad y seguridad.

El segundo pilar de la estrategia representa el núcleo de la misma y persigue garantizar la producción de las futuras vacunas en el bloque y un «suministro suficiente» para todos los socios comunitarios. El Ejecutivo comunitario sugiere hacer a través de Acuerdos de Compra Anticipados (APA, por sus siglas en inglés).

En virtud de este mecanismo, la Comisión negociará y cerrará acuerdos con fabricantes de vacunas en nombre de los Estados miembros. Bruselas financiará con 2.400 millones de euros parte de los costes en los que incurran estas compañías a través del presupuesto del Instrumento de Ayuda de Emergencia (ESI).

Estos pagos se concebirán como un anticipo por la compra de dosis de vacunas que posteriormente tendrán que pagar los países de la UE como los productores que hayan sido seleccionados por el Ejecutivo comunitario cuando exista una vacuna.