Vinagre, infusión de ajo… ¿Cuáles son los mejores remedios caseros para combatir el pulgón de las plantas?

La del pulgón es una de las plagas mas comunes entre las plantas de exterior. Estos pequeños insectos – los más comunes son los negros, blancos y verdes aunque también los hay amarillos y rojos- se ‘apoderan’ de la planta para alimentarse de la savia de sus tallos y hojas. Y si no se toman medidas a tiempo, éstas pueden enfermar y morir.

Lo normal es detectar el pulgón a simple vista, cuando un gran número de ellos ya están instalados en algunas partes de la planta como los enveses de las hojas pero su presencia se manifiesta también con otros síntomas: las plantas pierden vigor, se marchitan en ciertas zonas, dejan de salir brotes y flores nuevas, las hojas se deforman y secan y, en ocasiones, aparecen hormigas atraídas por los pulgones.

Por supuesto. En el mercado hay a la venta numerosos pesticidas o insecticidas eficaces pero también existen diversos remedios caseros mucho más naturales y ecológicos que se pueden utilizar para combatirlo. En este artículo repasamos algunos de los más habituales:

El ajo es uno de los mejores insecticidas naturales y, además, muy socorrido ya que es de lo más habitual tenerlo en la cocina. Ayuda a combatir los pulgones y también a prevenir su llegada porque tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas.

Para preparar esta infusión basta con contar con cuatro o cinco dientes de ajo, un litro de agua y seguir estos pasos:

– Cortar los dientes de ajo en trozos muy pequeños, aplastarlos, poner el agua en una olla y añadir los ajos tapando la mezcla con un trapo de algodón durante 24 horas.

– Al día siguiente poner la olla a fuego lento durante 20 minutos. Dejar que enfríe y colar la infusión. Lo ideal es introducirla en una botella de spray que tengamos en casa para que sea más sencilla su aplicación.

– Pulverizar la mezcla sobre las plantas. A tener muy en cuenta: no utilizar la infusión más de cinco días seguidos y aplicarla siempre cuando a las plantas no les dé el sol de forma directa.

Su característico olor y el ácido acético que contiene convierten al vinagre de vino, al blanco y al de manzana en preciados tesoros para combatir las plagas de pulgón. Además, evita su reaparición porque actúa como repelente natural.

¿Cómo se utiliza? La cantidad adecuada es una parte de vinagre por cada 10 partes de agua. Es decir, si utilizamos un litro de vinagre debemos mezclarlo con otros diez de agua. Como en el caso de la infusión de ajo, conviene aplicarlo con spray o rociador y cuando a las plantas no les dé el sol de forma directa. Se aconseja rociar las plantas enteras y puede utilizarse durante dos semanas seguidas (o hasta que empiece a apreciarse que el pulgón ya se ha ido).

Aunque esté contraindicado para la salud del ser humano, el tabaco es uno de los mejores remedios caseros para acabar con el pulgón de las plantas e, incluso, de los árboles, frutales y rosales. ¿La razón? Las sustancias tóxicas que contiene la nicotina. No solo es eficaz contra el pulgón sino contra otras plagas como las de orugas, hormigas o mosca blanca.

¿Cómo se prepara este repelente? Basta con mezclar el contenido de tres o cuatro cigarrillos (o su equivalente en tabaco de liar) con un litro de agua. Hay que dejarlo reposar durante dos días completos y luego, colar los restos de tabaco. El líquido resultante puede pulverizarse sobre las plantas a diario como máximo durante una semana. Y como en los dos casos anteriores hacerlo siempre cuando no les dé el sol.

Las ortigas se consideran otro elemento perfecto para eliminar cualquier clase de pulgón de las plantas aunque quizás no se encuentran tan a mano en el hogar como los productos anteriores (salvo que se viva en el campo). Como en el caso del ajo y el tabaco, hay que preparar una mezcla.

La cantidad adecuada es un manojo de ortigas (conviene utilizar siempre guantes para evitar la urticaria) por un litro y medio o dos litros de agua. Se tapa y se deja macerar al menos durante cuatro días. Una vez transcurrido ese tiempo, colar y pulverizar a diario sobre la planta afectada como máximo durante dos semanas. La ortiga es, además, un excelente fertilizante ya que contiene silicio.

El jabón de potasio o potásico es especialmente adecuado para acabar con las plagas de pulgón y también las de mosca blanca, cochinillas y orugas. ¿Cómo se prepara esta solución? Con un 1 o 2% de jabón para la cantidad de agua que uses. Por ejemplo, 10 o 20 mililitros por cada litro de agua. Se mezcla todo en una botella, se agita bien y se pulveriza sobre las plantas. Como siempre, evitar las horas de sol. Puede utilizarse durante 15 días seguidos.