¿Qué es la nomofobia?

Hoy en día, el uso del teléfono móvil está altamente extendido. Desde muy pequeños, los niños ya comienzan a utilizarlo y, en ocasiones, cuando adolescentes y adultos pueden padecer lo que se conoce como nomofobia.

La nomofobia es «el miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil», tal y como indica Nascia, especializados en tratamientos personalizados contra el estrés y la ansiedad, disfunciones emocionales o problemas físicos. Esta adicción se da con mayor frecuencia en los más jóvenes.

Esta adicción al teléfono móvil y el miedo a salir de casa sin él puede suponer una causa de estrés y ansiedad, lo cual puede manifestarse cuando se agota la batería del teléfono, se avería o no es posible utilizarlo por alguna otra causa.

Como el uso del móvil está muy generalizado y es raro encontrar a alguien que salga de casa sin él o que no tenga posibilidad de usarlo, en ocasiones es difícil detectar los casos de adicción al móvil y de nomofobia.

De este modo, desde el Instituto de Neurociencias, indican una serie de síntomas más comunes que pueden ayudar a detectarlo. Son los siguientes:

Desde Sanitas, además, indican también otras formas de reconocer que una persona tiene nomofobia, ya que actúa de la siguiente forma:

Desde Nascia dan una serie de recomendaciones para tratar de superar la nomofobia, sobre todo, en los meses de verano, cuando esta puede verse incrementada.

Lo primero que hay que hacer es ser consciente de la necesidad de descanso efectivo en las vacaciones y repasar aquellas llamadas, mensajes o aplicaciones que contribuyen a aumentar estrés y hacen que no se pueda desconectar.

Así, una vez hecho esto, es importante dejar el teléfono en casa cuando se va a realizar alguna actividad, sobre todo, en verano, cuando se sale a la playa o a la piscina. De este modo, se podrá disfrutar más del tiempo con familiares o amigos.

También es recomendable establecer una serie de horas de funcionamiento y encendido de los dispositivos, tratando de que el horario nunca sea justo antes de ir a dormir. Así, se puede encender y, durante media hora, revisar llamadas y contestar a los mensajes.

A la hora de ir a dormir, el uso de dispositivos tecnológicos puede provocar insomnio. De este modo, no hay que emplear tiempo antes de dormir para mirar el móvil o tablet, ya que obstaculiza el descanso. Un consejo es dejarlo en otra habitación y usar como alarma un despertador manual.