Cáncer de pulmón: factores de riesgo, síntomas y tratamiento de la enfermedad que sufre Mila Ximénez

El cáncer de pulmón es uno de los más frecuentes diagnosticados a nivel mundial. En España las previsiones de número de nuevos casos de este cáncer para 2020 ronda los 29.638 casos. Continúa siendo la primera causa de muerte por cáncer en España en ambos sexos, y entre las mujeres, la mortalidad incrementó un 6.4% en 2017 respecto a años previos, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

El tabaquismo es el principal agente causal relacionado con el cáncer de pulmón, por lo que fumar es un gran factor de riesgo. El riesgo de que el tabaquismo lleve a desarrollar el cáncer es mayor para las personas que fuman en grandes cantidades y/o durante períodos más prolongados. Por todo ello, son imprescindibles las campañas poblacionales de sensibilización al abandono del tabaquismo y a evitar que haya nuevos fumadores, así como las medidas de prohibición de tabaquismo.

No todos los pacientes sufren los síntomas asignados a esta enfermedad. Puede suceder que padezcan síntomas muy imprecisos o inespecíficos y similares a los de otras enfermedades benignas, por lo que en muchas ocasiones el cáncer de pulmón puede pasar inadvertido. Esto justifica que en casi 2/3 de pacientes la enfermedad se diagnostique cuando el cáncer ya tiene metástasis, informa la SEOM.

Algunos de los síntomas principales son:

– Cansancio.

– Pérdida de apetito.

– Tos seca con o sin flema.

– Tos con sangre en el esputo (hemoptisis).

– Dificultad para respirar (disnea)

– Dolor cuando afecta a estructuras óseas.

Desde SEOM apuntan que el cáncer de pulmón puede ser de carcinoma microcítico (de células pequeñas) o no mitocítico (de células no pequeñas). El tratamiento de todos los pacientes con este cáncer, sea cual sea el tipo, se decide dentro de un comité multidisciplinar y depende del estadio en el que se encuentre la enfermedad.

En estadio I, II y algunos casos del III, si no existe contraindicación por enfermedades concurrentes y el paciente tiene una buena capacidad pulmonar, el tratamiento de elección en estos estadios es la cirugía. El objetivo de la cirugía es la extirpación total del tumor pulmonar y los ganglios linfáticos cercanos al tumor, así como los que hay en el mediastino.

Por lo general, la afectación ganglionar y los tumores con un tamaño de al menos 4 centímetros son susceptibles de recibir quimioterapia, que consta de la combinación de un fármaco llamado cisplatino con otro agente de quimioterapia. Este tratamiento se suministra por vena cada 21 días (esto es lo que se denomina 1 ciclo) e intenta destruir células cancerígenas que pudieran quedar en el cuerpo después de la cirugía.

Los pacientes con estadios I a III que por comorbilidades no sean candidatos a realizar una cirugía y que tengan buena capacidad pulmonar pueden beneficiarse de un tratamiento radical mediante radioterapia. Las personas con cáncer en estadio IV (el más avanzado) y por tanto con metástasis pueden recibir una combinación de quimioterapia conjuntamente con inmunoterapia.