El Gobierno publica en una guía para frenar la COVID-19 que la renovación de aire es el parámetro más importante

El Gobierno ha publicado una guía para proteger la salud pública y prevenir la propagación del COVID-19 en locales públicos con climatización mecánica, en la que se establece, que ante un posible caso de COVID-19, el espacio donde se haya alojado la persona debe ser ventilado, al menos, cuatro horas.

El documento, dirigido a profesionales técnicos del sector, establece el mantenimiento de los sistemas de ventilación o climatización de edificios y locales, como pueden ser oficinas, centros comerciales, instalaciones deportivas o culturales, según un comunicado del Ministerio pata la Transición Ecológica (Miteco).

En uno de sus puntos, la guía enfatiza que la renovación de aire es el parámetro más importante y recomienda, si es posible, un mínimo de 12,5 litros por segundo y ocupante para lograr un aire de buena calidad, y asimismo recuerda, que si el edificio no dispone de ventilación mecánica se debe favorecer la apertura de ventanas accesibles.

Otra de las recomendaciones aconseja reemplazar los filtros de aire de acuerdo con el programa de mantenimiento de cada edificio, y si el ventilador del equipo lo permite, se puede mejorar la eficacia de los mismos, siempre y cuando se garantice el caudal óptimo de aire.

Ante un posible caso positivo de COVID, la ventilación debe comenzar unas dos horas antes de iniciar la desinfección, y se recomienda incluir en la limpieza las rejillas de impulsión y retorno de aire, además del filtro de la unidad interior -si lo hubiera-.

El texto incide en que «no se pueden usar equipos basados en la generación de ozono en locales con presencia de personas», y asegura que la Organización Mundial de la Salud advierte contra la utilización de las lámparas UV-C para desinfectar las manos o cualquier otra superficie de la piel.

La guía ha sido coordinada por los Ministerios de Sanidad, Transición Ecológica y Reto Demográfico y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía en colaboración con expertos en salud pública, sanidad ambiental, aerobiología e instalaciones de climatización y ventilación.