Primeras depilaciones. ¿por qué método empezar? ¿Hay una edad recomendada?

Aunque hay pruebas de que las mujeres -incluso los hombres- se depilaban ya hace milenios, lo cierto es que la práctica de depilarse regularmente entre las mujeres, sobre todo en Occidente, no llegó hasta principios del siglo XX, cuando los vestidos empezaron a mostrar algo más que los tobillos. Hoy día nos encontramos con dos tendencias. Por un lado, cada vez más hombres deciden eliminar el vello corporal y, por otro, con que cada vez más mujeres se revelan contra este canon de belleza y toman la decisión de salirse del redil y no depilarse.

Sin embargo, el sentir mayoritario es que las mujeres se depilen, por eso, en cuanto llega la adolescencia, la mayoría de las chicas -y algunos chicos- sienten la necesidad de hacerlo, aunque no sea ni imprescindible, ni más higiénico ni mucho menos obligatorio. Si deciden hacerlo, puede ser de gran utilidad informarles de los métodos existentes y más indicados en cada caso.

La inquietud por depilarse suele presentarse con el inicio de la adolescencia. Por un lado, porque es cuando se producen los cambios hormonales que hacen que salga el vello en zonas donde no existía y que se engrose en otras, como las piernas; y por otro, porque empiezan a preocuparse más por su aspecto y por sentirse aceptados por el grupo de referencia y pueden aparecer complejos por este u otros temas.

En el caso de las chicas, la irrupción del vello suele presentarse después de la menarquía -primera menstruación-, en torno a los 11 o 12 años, y en el caso de los chicos, un poco después, pero depende del desarrollo de cada niño. No hay, por tanto, una edad definida para empezar a hacerlo, pues depende de muchos factores, pero la edad a la que, sobre todo las niñas piden depilarse está en torno a los 12-13 años. Lo importante es que, si el niño o la niña están decididos a hacerlo, sea lo suficientemente maduros para tomar la decisión.

En realidad, cualquier método es válido -siempre teniendo en cuanto el tipo de piel, vello…-, pero es cierto que, para las primeras depilaciones es recomendable empezar por métodos poco agresivos y dolorosos. Además, sea cual sea el método que elijamos, siempre deberá haber un adulto vigilando.

•Decoloración. Puede ser una buena opción antes de que el vello sea muy grueso y si la persona que se depila no tiene la piel muy oscura, pues en este caso lograríamos el efecto contrario, que es que no se note el vello. Es muy recomendable para la zona del rostro y los brazos. Debe utilizarse bajo supervisión, pues puede llegar a ser irritante si no se utiliza bien.

•Crema depilatoria. Es una de las mejores opciones, cuando no la mejor, para las primeras veces. No duele, actúa rápido y, si seguimos bien las instrucciones, no hay ningún peligro para la piel. Además, hay muchas variedades dependiendo del tipo de vello y de piel. La gran desventaja es que, sobre todo si se trata de un vello grueso y moreno, el resultado apenas durará unos días. Algo que hay que dejar claro a la niña o el niño desde el principio.

•Afeitado. Es uno de los métodos más populares por su rapidez y la ausencia de dolor, pero, además de que el vello sale muy rápido, no se recomienda para recién llegado al mundo de la depilación porque pueden producir cortes e irritaciones con demasiada frecuencia, sobre todo si hay granitos o alguna herida previa. Es mejor dejarlo para cuando tengan un poco de práctica. Últimamente se están popularizando las maquinas eléctricas de rasurar específicas para mujeres y distintas zonas del cuerpo. No suelen ser tan eficaces y rápidas como las cuchillas, pero son menos peligrosas.

•Cera. La cera, en cualquiera de sus variantes -caliente, tibia, fría, de caña de azúcar, de abejas, resinas…- es uno de los métodos más clásicos y que se han ido mejorando con el tiempo. Sigue siendo tan popular porque es uno de los más duraderos, pues arranca el pelo de raíz. Es, por tanto y a pesar de las mejoras, doloroso, sobre todo en algunas partes como las axilas y las ingles. Al producir, no es recomendable utilizarlo la primera vez, pero sí en las siguientes, después de unos cuantos rasurados sin dolor. Lo mejor es acudir a un centro de estética y, si alguien en casa tiene destreza para hacerlo, ir probando en casa después, siempre con supervisión, sobre todo por el riesgo de quemaduras. La cera fría será más dolorosa porque no dilata los poros, por lo que mejor dejarla para más delante.

•Depiladora eléctrica. Este método tiene muchas ventajas: elimina el vello de raíz, puede hacerse en casa, no hay que esperar a que el vello salga del todo, es limpio, fácil de usar, no mancha… Sin embargo, no es el más recomendable arrancando el pelo de raiz para las primeras veces debido al dolor que provoca hasta que te acostumbras a ella. Si el adolescente está interesado en probarla, se le debe advertirle antes de su uso y probar paulatinamente otros métodos menos dolorosos: crema, cera, pinzas…

•Pinzas o hilo. Estos métodos son recomendables para zonas pequeñas y con vello fino como el rostro. El hilo requiere de una destreza y es recomendable que lo haga un profesional. La ventaja es que, además de duradero, no es muy doloroso.

•Depilaciones ‘definitivas’. Los métodos como el láser o la IPL son muy eficaces y, aunque siguen siendo costosos, son cada vez más asequibles. Sin embargo, además de que pueden ser dolorosos y requerir de constancia y varias sesiones para que sean realmente definitivos, no suelen ser lo más recomendable para los adolescentes. Aunque muchos dermatólogos aseguran que son seguros también en una piel más joven, no suelen recomendarse porque el vello no termina de salir del todo hasta después de la adolescencia. Es decir, que estos métodos actuarían con el vello que tenemos ahora, pero no impedirá que nos salga el que nos tendría que salir después. Por todo ello, es mejor esperar a que el vello termine de salir -al menos hasta los 18 años- para valorar estos métodos.

Antes de la primera depilación, debemos compartir con ellos algunos trucos para que la depilación sea más eficaz y agradable en la medida de lo posible:

•Lavarse la zona con agua tibia o caliente antes de la depilación. Los poros se dilatan y es menor dolorosa.

•Realizar una exfoliación. La depilación será más eficaz y la piel quedará más suave.

•No deberá exponer la piel al sol hasta pasadas unas horas, por eso es mejor hacerlo por la noche.

•Lo ideal, sobre todo si se trata de pieles sensibles, es acudir a un dermatólogo antes de la primera depilación.

•Hay que advertirles de que, a partir de ahora, las zonas depiladas requerirán un cuidado especial: más hidratación, exfoliación, vigilar pelos encarnados, etc.

La decisión última de depilarse o no debe ser del adolescente, pero para que esta decisión sea totalmente libre, hay que informarle de todas las opciones. Y una de ellas es que depilarse, por mucho que sea una imposición cultural y estética, sobre todo en el caso de las mujeres, no es ni una necesidad ni una obligación.

No depilarse también es una opción, tan válida como la primera y más natural. Si le informas de que hay movimientos, cada vez más mayoritarios, como el ‘januhairy’, de mujeres que deciden no hacerlo y visibilizarlo, tendrá una opción más y podrá elegir más libremente.