¿Cuáles son los peligros para la salud de tomar el sol?

La llegada del verano y el aumento de temperaturas hace que muchas personas acudan a las piscinas o playas a tomar el sol para broncear su piel. Aunque la exposición solar tiene beneficios para nuestra salud como la estimulación de la producción de vitamina D, es cierto que tomar el sol de forma prolongada puede tener efectos perjudiciales al exponernos directamente a los rayos ultravioleta.

Existen tres tipos de radiación ultravioleta de acuerdo a su longitud de onda. Según un documento publicado por la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV) sobre cuestiones relacionadas con el sol y la radiación, la UVC es la más perjudicial, pero afortunadamente los rayos no llegan a la superficie terrestre.

Por otra parte, la radiación UVB es bastante nociva para la piel y es la responsable de su enrojecimiento al exponernos al sol y de la aparición de quemaduras solares. Penetra a nivel epidérmico y por eso tiene alta capacidad de producir afecciones cutáneas e incluso cáncer de piel. Aunque la mayor parte de los rayos UVB son interceptados por la capa de ozono, su debilitamiento durante los últimos años ha provocado un aumento de este tipo de radiación.

Por último, la radiación UVA es la menos nociva y la que llega en mayor cantidad a la superficie terrestre y es la responsable del bronceado en la piel al penetrar en un nivel más profundo. Aunque sea menos perjudicial, estos rayos también pueden dar lugar a alteraciones en la piel como arrugas o envejecimiento prematuro.

El bronceado es consecuencia de una exposición prolongada a los rayos ultravioleta y esto puede ser perjudicial para la piel y causar problemas de salud. Según MedlinePlus, los riesgos para la salud pueden ser los siguientes:

Otra de las afecciones más comunes al estar expuestos al sol durante mucho tiempo es la aparición de quemaduras solares e incluso ampollas. En realidad, «el bronceado es el resultado de un daño en la piel», destaca la AEDV. «Sucede que, cuando los rayos UV penetran en la piel, esta se protege produciendo más pigmento o melanina».

Respecto al cáncer de piel, la AEDV explica que la piel está compuesta por dos capas principales y varios tipos de células. La capa externa se llama epidermis y contiene tres clases de células: planas (queratinocitos), redondas (basales) y unas células llamadas melanocitos que son las encargadas de dar color a la piel.

En base a donde a la célula en la que se origine el cáncer, «así será su carácter y agresividad». Los más comunes son «el carcinoma de células basales y el espinocelular, que provienen de los queratinocitos». No obstante, si se origina en los melanocitos, se denomina melanoma. «No es tan común, pero es mucho más grave, sobre todo si se diagnostica en estadios avanzados».

Limitar la exposición al sol (también en días nublados), utilizar fotoprotector, gafas de sol homologadas, ropa protectora o sombrero son algunas de las recomendaciones para evitar posibles riesgos en la salud por la exposición solar. En cuanto a la crema solar adecuada, «se recomienda el uso de productos con protección de espectro amplio (contra los rayos UVA y UVB) y con un factor de protección solar (SPF) con valor de 30 o superior», tal y como indican desde la American Cancer Society.

La AEDV aconseja aplicar el fotoprotector antes de salir de casa, sobre la piel seca y 30 minutos antes de tomar el sol. Otras de las recomendaciones a tener en cuenta son las siguientes: