Estrés, deporte y alimentación… ¿cómo se relacionan entre sí?

El estrés es una respuesta fisiológica de nuestro cuerpo ante situaciones desconocidas o de riesgo. Cuando no somos capaces de encontrar solución a esos nuevos problemas, entonces el estado de estrés, nerviosismo y ansiedad se cronifica y es cuando comienza a afectar a nuestra salud psicológica e incluso física.

Y hay veces que, cuando nos sentimos estresados, contamos con una herramienta muy sencilla al alcance de nuestra mano para liberarnos de este tipo de situaciones: el deporte.

La práctica de la actividad física conlleva una mayor liberación de endorfinas por parte del cerebro, lo que genera un “estado de euforia y bienestar emocional”. Así nos lo cuenta Nuria Díez, que es nutricionista y psicóloga deportiva.

Pero esta función biológica no es el único beneficio que aporta el deporte en la lucha contra el estrés. Nuria señala dos más: es una distracción ante las preocupaciones diarias (ya que hay que concentrarse a la hora de practicar cualquier deporte) y nos supone un reto, por lo que nos motiva a mejorar.

Por estas razones, el deporte es una de las soluciones más efectivas contra el estrés ya que incide de manera efectiva en las tres formas en las que este se presenta:

No podemos pasar por alto que la práctica de ejercicio se realiza, en muchos casos, de manera grupal, lo que implica interacción y relaciones sociales. Estos dos factores reducen el estrés y tienen resultados positivos.

Si conseguimos crear una buena rutina, la nutrición puede ayudar a combatir estos estados de ansiedad, nerviosismo y preocupación. Aún así, el estrés puede afectar gravemente a nuestro modo de alimentarnos.

“Es habitual comer más durante largos periodos de estrés, ya que buscamos una manera de relajarnos y sentirnos mejor”, explica esta experta en nutrición y psicología. Y es que a nivel fisiológico, comer libera dopamina, lo que disminuye momentáneamente la sensación de estrés.

Pero “el estrés y la ansiedad siguen ahí a largo plazo”, avisa Nuria, ya que comer no es una solución duradera. La ansiedad puede disparar los niveles de cortisol y afectar al apetito y la saciedad. Si no tenemos adherencia a una dieta sana, el estrés empeorará nuestra nutrición.

Nuria Díez nos brinda estos consejos para mantener la motivación a la hora de hacer ejercicio, seguir una dieta saludable y no abandonar nuestros objetivos:

Desde su perspectiva como profesional de la psicología y el deporte, Nuria reafirma que la actividad física ayuda enormemente a luchar contra el estrés, no solo desde el punto de vista biológico. Es por esto que realizar ejercicio de manera regular y llevar una dieta sana tiene unos efectos muy positivos sobre el organismo y la salud mental.