Las propiedades de la sandía: beneficios para tu salud

¿Qué mejor que comer sandía durante el verano? Esta fruta refrescante es perfecta con llegada de las altas temperaturas y, además, aporta beneficios en la salud gracias a sus propiedades nutricionales.

Existen más de 50 variedades de esta fruta que se clasifican en función del color de la pulpa y de la piel, del peso, de la forma de sus frutos o de su periodo de maduración. Según la Federación Española de la Nutrición, hay dos tipos de sandías: las diploides o con semillas y las triploides o sin semillas.

Respecto a su estacionalidad, «las sandías cultivadas al aire libre florecen entre finales de primavera y principios de verano, por lo que los frutos están en su punto óptimo de sazón a lo largo de todo el verano y principios del otoño«, añaden.

Es una fruta con propiedades refrescantes, baja en calorías (cerca de 21 kcal por cada 100 gramos) y está compuesta principalmente por agua (95%) por lo que tiene un importante efecto diurético natural en el organismo, según la FEN. Por otra parte, contiene una gran cantidad de vitaminas y minerales. Cabe destacar la elevada presencia de potasio y vitamina A. También es un alimento rico en vitamina C y en otros minerales como el calcio, el fósforo y el magnesio.

Uno de los aspectos más destacables de su composición nutricional es que contiene una elevada cantidad de carotenoides (sin actividad de provitamina A) como el licopeno, responsable de su color. Es una potente sustancia antioxidante, también presente en otros alimentos como el tomate, que ayuda a proteger las células del organismo. Otros beneficios del consumo de sandía serían los siguientes: