Cómo sacar el máximo partido desinfectante a la lejía

La lejía se ha convertido en un producto fundamental para mantener a los hogares, comercios y otros establecimientos protegidos frente al coronavirus. Sin embargo, es posible sacarle el máximo partido desinfectante a la lejía para hacer un mejor uso de este producto.

Desde el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSST) se recomienda que se utilicen productos que contengan hipoclorito sódico para limpiar las superficies, entre los que se encuentra la lejía. Por eso, veamos cómo aprovechar al máximo su poder desinfectante para su uso en el hogar.

Puede resultar extraño, pero la lejía es un excelente producto para lavar las frutas y verduras que vamos a comer. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) aconseja diluir una cucharadita de postre (4,5 ml) en 3 litros de agua. Pero, añade que el producto debe especificar en el envase «apta para la desinfección de agua de bebida».

Después de haber sumergido las frutas y verduras en esta combinación de agua con 4,5 ml de lejía, la AECOSAN advierte que es muy importante enjuagar estos alimentos solo con agua. Esto debe hacerse muy bien, utilizando agua de forma abundante para eliminar todo resto de lejía que pueda quedar adherido a los alimentos que, posteriormente, vamos a consumir.

Para sacar el máximo partido desinfectante a la lejía conviene utilizarla para la limpieza del baño. Este es un lugar donde predomina la humedad y, por ello, es más fácil que aparezcan hongos. Además, Henkel nos da un pequeño truco. Se puede aplicar la lejía en aquellas partes que están ennegrecidas y dejar que el producto actúe durante unos minutos antes de retirarlo con un paño seco.

Por otra parte, los electrodomésticos también pueden acumular humedad. Es el caso de la nevera, la lavadora o la secadora. Donde hay humedad pueden aparecer hongos y gérmenes, por lo tanto, la lejía es un producto idóneo para desinfectar los electrodomésticos.

Al igual que la lejía es un excelente desinfectante, también es un producto que elimina los malos olores de una manera muy eficaz. Por eso, es adecuado usarla para los electrodomésticos, pues a veces la lavadora, por ejemplo, puede tener un mal olor que sea difícil de solucionar.

También, aquellas zonas de la casa (paredes, ventanas, etc.) que estén ennegrecidas por los hongos que ha provocado la humedad pueden desprender un olor desagradable. La lejía ayudará a eliminarlo y a desinfectar por completo la zona que estemos limpiando.

Una última de las maneras de sacar el máximo partido desinfectante a la lejía es utilizarla para blanquear la ropa. Aquella que es blanca, a veces, puede mostrar con los usos unas manchas amarillas en la zona de las axilas debido al sudor y el uso de desodorantes. Con la lejía pueden eliminarse, pero debemos cerciorarnos de que el tejido es compatible con este producto.

La lejía es un producto multiusos muy útil para desinfectar. Por eso, aquellas partes que siempre se están tocando (pomos de las puertas, encimeras, etc.) conviene limpiarlas con lejía. Con un poco diluido en agua será suficiente para aprovechar al máximo su poder desinfectante.