El futuro no cabe en cuatro años

Supón que eres un astrofísico genial, descubres que el mundo se acabará dentro de cinco años y, como es tu obligación cívica, avisas de ello a tu Gobierno. Mal. Debiste decirle que se acabaría en cuatro, porque eso es lo que dura una legislatura y lo demás es futurismo de la bruja Lola para cualquier político. En el Ala oeste de la Casa Blanca, el presidente Bartlet regaña a su ayudante Charlie porque ahorra demasiado. “¿Pero no es lo que usted defiende que debemos hacer los ciudadanos?”, pregunta Charlie, y el presidente le responde: “Sí, pero cuando gobierne otro”. Esta ineptitud fisi…