¿Qué es la resistencia psicológica a la insulina y cómo se supera?

La diabetes es una enfermedad crónica en la que el cuerpo es incapaz de producir o usar adecuadamente la hormona de la insulina. Su tratamiento en ocasiones suele requerir inyecciones. Pero, a veces, puede aparecer la resistencia psicológica a la insulina, un problema que afecta a un importante porcentaje de las personas diagnosticadas con diabetes tipo 2.

Un estudio que se realizó sobre la resistencia psicológica a la insulina, el estudio EMOTION, llegó a la conclusión de que «hasta el 30% de las personas con diabetes que requieren insulina son reacias a comenzar este tratamiento debido a barreras psicológicas». El principal motivo es el miedo y el desconocimiento sobre las inyecciones de insulina que provocan desconfianza.

La resistencia psicológica a la insulina son aquellas creencias que hacen que los pacientes diagnosticados con diabetes rechacen la posibilidad de iniciar un tratamiento en el que tengan que inyectarse insulina. Esto provoca que el tratamiento se retrase innecesariamente.

¿Qué es lo que descubrió el estudio EMOTION? Que son muchas las creencias que influyen en la aparición de la resistencia psicológica a la insulina. La más importante es que los pacientes piensan que su diabetes se ha agravado cuando tienen que inyectarse y reaccionan negándose. Esto no es cierto. La razón de las inyecciones es que el cuerpo no es capaz por otros medios de regular y utilizar bien la insulina y, por eso, son necesarias las inyecciones.

En ocasiones, los pacientes también creen que el uso de inyecciones de insulina les puede provocar ceguera o cualquier otro problema de salud. Ante esto, el doctor Mundet, uno de los investigadores del estudio, señala que «hay que comentar con el paciente que la insulina es algo natural».

El estudio EMOTION llegó a la conclusión de que el estigma y la ansiedad que surgen debido al desconocimiento provocan miedo y que esa resistencia psicológica a la insulina aparezca cuando es un tratamiento necesario para el bienestar de los pacientes que lo necesitan.

A pesar de los miedos, las falsas creencias y todas las dudas es posible superar la resistencia psicológica a la insulina. Pero, para ello deben darse algunas condiciones que se descubrieron en el estudio realizado. Estas son conocer mejor lo que es la insulina, abordar los temores de los pacientes sobre la inyección y la actitud colaboradora del médico.

Cuando los pacientes conocen con mayor profundidad lo que le está ocurriendo a su cuerpo ya no piensan que las inyecciones son nocivas para ellos, sino una ayuda. El control de la glucosa es muy importante y deben ser conscientes de que cuanto antes empiecen con el tratamiento, mejor.

También, conviene abordar todos los temores que les pueden surgir con respecto a las inyecciones. Preguntas como ¿sabré ponerme la inyección? o ¿duele? son algunas que pueden generar esa resistencia psicológica a la insulina. En este punto se deben abordar estos miedos y explicarles a los pacientes todo sobre esta forma de regular la glucosa en sangre.

Finalmente, la actitud colaborativa del médico es fundamental. El estudio indicó que casi un 76% de los pacientes consideraron determinante esta predisposición a resolver preguntas, a profundizar en la enfermedad y a resolver cuantas preguntas tenían para superar esa resistencia psicológica a la insulina.

Además de todo esto, la tasa de satisfacción de los pacientes que logran superar su resistencia a la insulina e iniciar el tratamiento con inyecciones es bastante alta, hasta un 75,8% que previamente habían sido reacios. Por lo tanto, informarse y que los médicos colaboren es fundamental para eliminar miedos y dudas que puedan retrasar un tratamiento necesario.