Un estudio alerta de que el colorante blanco alimentario E-171 produce daños intestinales y cáncer de colon

El colorante alimenticio blanco E-171, fabricado con nanopartículas de dióxido de titanio (TiO2), es un aditivo muy común en Estados Unidos y en Europa y presente en productos básicos como la mayonesa. Su uso es el centro de varias polémicas desde hace años debido a diversos estudios que afirmaron que la sustancia es dañina para el sistema digestivo.

Una investigación reciente publicada en la revista científica Small y recogida por El Español estudió los efectos de la sustancia en ratones, y observó daño colorrectal en los roedores debido a la alteración de la microbiota y el efecto de la inflamación, así como una alteración de las proteínas en el hígado. Además, al tratarse de un componente habitual en gominolas y bebidas, su presencia es de dos a cuatro veces superior en niños estadounidenses que en adultos.

Respecto a las nanopartículas de dióxido de titanio, «las más grandes serán absorbidas con facilidad, pero las más pequeñas pueden alcanzar los tejidos y formar acumulaciones«, explica el investigador principal, Hang Xiao, de la universidad de Massachusetts Amherst (EEUU). El estudio alimentó a dos grupos diferentes de ratones con E-171 y con TiO2, y comprobaron que las nanopartículas de TiO2 reducían los niveles cecales de ácidos grasos de cadena corta, básicos para la salud del colon, e incrementaron las células inmunes y citoquinas relacionados con un estado proinflamatorio.

El pasado año, una investigación publicada en Frontiers in Nutrition, citada por El Español, decidió estudiar también el impacto del E-171 sobre la microbiota intestinal y su impacto en la depresión y la obesidad. Los resultados apuntaron a un aumento del riesgo de desarrollar Síndrome de Intestino Irritable (SII) y cáncer colorrectal, conclusiones compartidas por el trabajo publicado en Small.

En base a un estudio de 2017 publicado en la revista Nature, Francia decretó en 2019 que para finales de este año, el aditivo E-171 tendría que haber quedado erradicado de su mercado. Dicho trabajo encontró, igual que los posteriores, que el consumo del colorante provocaba daños en el sistema inmunitario y especialmente en el intestino, provocando lesiones precancerosas en el colon e intestino grueso.