Pérdida de cabello, otro efecto secundario que deja el coronavirus

El coronavirus deja secuelas en sus supervivientes. A pesar de que no ha sido reconocido todavía por los centros de control y prevención de enfermedades, algunos pacientes han alzado la voz acerca de un efecto secundario muy evidente que les ha dejado la Covid-19: la pérdida de cabello.

Según cuenta a Business Insider Peggy Goroly, de 56 años, no se encuentra recuperada a día de hoy del virus, contra el que lucha desde el 5 de marzo. Goroly, que define como «bastante traumático» el hecho de haber perdido pelo, no es el único caso. La mujer pertenece a un grupo de apoyo en Facebook para pacientes con Covid-19 en el que comparten los síntomas que todavía tienen tras la enfermedad.

«Vi que habían publicado: ‘¿Alguien está perdiendo cabello? Y la gente mostraba mechones de pelo en la mano’. Fue entonces cuando supe que no estaba loca», sostiene.

Para el doctor Nate Favini, esta secuela «tiende a aparecer en personas que han tenido casos bastante graves, por lo que hemos visto», ha dicho.

Según Favini, los pacientes con coronavirus pueden sufrir efluvio telógeno, una condición que hace que el cabello deje de crecer y finalmente se caiga unos tres meses después de pasar por un evento traumático. Si las personas sanas pierden de media unos 100 mechones de cabello al día, aquellos que padecen efluvio telógeno pueden llegar a perder tres veces más.

Esta afección suele durar unos seis meses, prosigue Favini, que explica que «cuando el cuerpo está en una situación real de estrés, básicamente desvía la energía del crecimiento del cabello hacia cosas más esenciales».

No obstante, en el caso de pacientes con coronavirus, los expertos todavía no se atreven a predecir si el efluvio telógeno cesa al cabo de ese tiempo. «Hay personas que parecen estar muy enfermas con coronavirus durante largos periodos de tiempo. Si ese es el caso, entonces es más difícil predecir cuándo volverá a crecer el cabello», apunta Favini, que concluye diciendo que «la paciencia es lo más importante para que el cuerpo pueda recuperarse y sanar».