Aluvión de voluntarios para el ensayo de la vacuna contra la Covid-19 en España

Solo 72 horas después de que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunciase este viernes la autorización para el primer ensayo clínico de una vacuna contra el coronavirus en España, el número de inscritos para participar en él superaba con creces la cifra de voluntarios necesarios. Los tres hospitales involucrados en el proyecto deberán seleccionar a 190 personas entre el al menos medio millar de solicitudes recibidas. A estas se les empezará a suministrar la primera dosis el 14 de septiembre.

El antídoto, desarrollado por la farmacéutica belga Janssen, se testará en dos intervalos de edad: adultos sanos de entre 18 y 55 años y mayores de 65 que podrán tener alguna enfermedad siempre que sea estable y esté bien controlada. El Hospital La Paz de Madrid, que hará pruebas con 75 personas, había recibido este lunes unas 200 peticiones y, tras una preselección, contaba ya con los 40 voluntarios requeridos para el primer tramo. Una vez finalizada la revisión de todas las inscripciones, desde el centro confían en que el segundo tramo quedará igualmente cubierto, por lo que es probable que no haga falta mantener la campaña de difusión.

Tampoco habrá que continuar con ella en el Marqués de Valdecilla de Santander, donde se ha cerrado el teléfono para registrarse en el proyecto después de que se superaran los dos centenares de llamadas. El vicepresidente de Cantabría, Pablo Zuloaga, celebró que los 40 participantes con los que trabajará el complejo sanitario se recabaron incluso a las 24 horas de anunciarse el ensayo clínico. El también portavoz del Gobierno autonómico reconoció que los datos de contagios «preocupan», pero habló de «luces para la esperanza» al referirse a los trabajos sobre la vacuna.

El tercer centro español en colaborar en esos trabajos es el madrileño Hospital de La Princesa, que a la espera de poder facilitar el número concreto de inscripciones recibidas, avanzaba que también dispondría de solicitudes suficientes para incluir a los 75 voluntarios que en su caso le corresponden. «El primer objetivo del estudio es probar que la vacuna es segura en seres humanos y que además es eficaz y permite desarrollar anticuerpos frente a la Covid-19«, explicó su investigadora principal, la doctora Dolores Ochoa.

Se trata de analizar cómo calibrar la cantidad para generar la inmunidad frente al virus, las diferencias entre administrar una o dos dosis, así como el intervalo que debería pasar entre ambas. Es por ello que, según declaró a Efe el director de acceso al mercado y relaciones gubernamentales de Janssen España, Antonio Fernández, los pacientes recibirán distintas cantidades, distintas dosis y en distintos tiempos.

Tras la primera inyección, los voluntarios tendrán visitas de seguimiento semanales durante el primer mes y durante el segundo se les volverá a vacunar y serán evaluados también semanalmente. El doctor Alberto Borobia, coordinador de la Unidad de Ensayos Clínicos de La Paz, afirmó que entre cuatro y seis meses después de la aplicación de la segunda vacuna «se va hacer una simulación de infección, que no es más que una dosis más baja para exponer al organismo a ese antígeno» y descubrir si se generan anticuerpos.

En esta segunda etapa del ensayo, además de España participan Alemania y Bélgica, sumando en total 590 voluntarios. En la fase 1 se testó a algo más de un millar de personas residentes en los Países Bajos y Estados Unidos.

Respecto a los posibles riesgos a los que se enfrentan los participantes, el doctor Borobia recordó que «ningún tratamiento es inocuo», si bien puntualizó que la agencia reguladora «no aprueba la realización de ningún ensayo clínico con una nueva molécula si no tiene datos certeros de que se puede administrar en voluntarios». Consciente de la «presión de hacerlo igual de bien que siempre, pero, además con unos plazos muy cortos», apuntó que todos los ensayos se llevan a cabo bajo los «mayores estándares de calidad».