¿Es posible recuperar una planta que se ha estropeado durante las vacaciones?

La vuelta de las vacaciones siempre es dolorosa, recuperar las rutinas conlleva un duro y casi siempre lento periodo de adaptación y si además, al volver a casa, descubrimos que las plantas que decoraban y daban alegría a nuestro hogar se han visto afectadas por un exceso de calor y/o la falta de riego, esto puede amargarnos todavía más el sufrido regreso. Hojas caídas o secas, aspecto mustio y alicaído, sufrimiento por la falta (o exceso) de riego… ¿Es posible recuperarlas y que vuelvan a lucir verdes y frondosas tras varios días o semanas de no ser atendidas como se merecen? En muchos casos, la respuesta es afirmativa. Conviene, en primer lugar, detectar el problema; luego, actuar sin perder tiempo y prestándoles más atención de la habitual; y, por último, darles unos días para ver cómo reaccionan a estos ‘primeros auxilios’ tras la época estival. Veamos algunos de los problemas más frecuentes que pueden presentarse:

Si la causa principal del mal estado de la planta se debe a la falta o escasez de riego durante nuestras vacaciones, significa que necesita con urgencia una buena hidratación. Sin embargo, esto no implica que tengamos que proporcionarle de una sola vez aquello que no han tenido durante días. Es importante armarse de paciencia. Estos son los pasos que recomiendan los expertos en este caso:

Retirar las hojas y flores secas. Eliminar estas partes muertas resulta básico para que la planta deje de enviar salvia y nutrientes donde ya no son necesarios.

– Con mucho cuidado remover la parte superior de la tierra y sacar la planta del tiesto, jardinera o del suelo del jardín dejando una porción de tierra alrededor de las raíces (lo que se conoce comúnmente por cepellón).

– Colocar la planta en un recipiente amplio, llenarlo con agua tibia (muy importante que tenga esta temperatura) y dejarla en ella diez minutos.

– Dejar que drene el exceso de agua en un plato.

– Volver a colocar la planta en su maceta y rociar agua sobre las hojas con un pulverizador. Otra opción es meter la planta en un bolsa de plástico y cerrarla para provocar un efecto invernadero y que ha hidratación de las hojas sea más rápida. Si la planta no está muy seca bastaría con dos horas, sí se encuentra en peor estado podemos dejarla entre uno y dos días.

– Tras la vuelta a la maceta comprobar diariamente que el sustrato está siempre húmedo para que las raíces vayan absorbiendo poco a poco el agua que necesitan.

Si por el contrario la planta se ha ahogado por un riego excesivo (ya sea del sistema que dejaste preparado durante las vacaciones o de la persona que se ocupó de su cuidado) presentará un aspecto muy característico: hojas amarillas y apenas nuevos brotes. Hay que tener en cuenta que una planta soporta peor un exceso de riego que la falta de agua, por lo que su recuperación puede ser más complicada. En este caso:

– Como en el caso anterior es imprescindible sacar la planta (con su cepellón) de la maceta.

– Durante las siguientes 24 horas habrá que envolver el cepellón en papel de cocina absorbente y renovarlo cada vez que se empape por completo. De esta manera conseguiremos que la tierra vaya liberando el exceso de agua.

– Es importante comprobar también en estado de las hojas. Si se observan manchas marrones es probable que hayan desarrollado hongos por lo que convendrá pulverizarlas con un fungicida.

– Procederemos a poner la planta de nuevo en su maceta con tierra nueva.

Evitar regar la planta durante los dos días siguientes.

Es uno de los problemas mas habituales en verano: la planta puede presentar un aspecto quemado en la punta de las hojas, heridas, manchas amarillas o marrones y pérdida de espesor que puede provoca que, antes que después, estas hojas se sequen y caigan. ¿Cómo se debe actuar?

– Lo principal es retirar la planta de la luz directa del sol. Las soluciones son diversas: si es de exterior meterla dentro de casa, colocarla en un lugar del balcón o la terraza donde reciba solo luz indirecta o cubrirla con un toldo o algún tipo de protector solar.

Pulverizar las hojas diariamente para crear un ambiente mas húmedo y fresco, bien a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

– Cuando notemos cierta mejora en la planta, volveremos a ponerla al sol de forma gradual: los primeros quince días solo dos horas, la siguiente quincena cuatro horas…

– Si se observa que las hojas siguen sufriendo quemaduras, retirarla de nuevo de la luz solar.

Las altas temperaturas también propician la aparición de insectos y hongos en las plantas, sobre todo, si han sufrido un exceso de humedad o no han recibido un adecuado tratamiento preventivo. La solución mas eficaz es combatirlas con insecticidas o fungicidas especializados o bien algún remedio casero.