Cómo reducir la acrilamida en casa, según la OCU

La acrilamida es una sustancia tóxica y posiblemente cancerígena que puede aparecer cuando se cocina a altas temperaturas o durante mucho tiempo. Concretamente, aparece en algunos alimentos cuando se cocinan a más de 170ºC por una reacción química de los azúcares y los aminoácidos (los elementos que forman las proteínas).

Así, la acrilamida puede surgir en frituras, horneados, parrilladas y barbacoas. Además de la temperatura, también influye el tiempo de cocinado, es decir, cuanto más se tarde en el calentamiento, mayor es el riesgo.

Para evitar su formación, se pueden seguir una serie de consejos y recomendaciones, como los que indica la Organización de Consumidores y Usuarios:

La Comisión Europea no ha fijado todavía niveles máximos de acrilamida permitidos en los alimentos. Así que, aunque los operadores en empresas alimentarias tengan incluido en su código de prácticas intentar la reducción del nivel de acrilamida, no están obligados a hacerlo.