Consultorio de Psicología: «Mi pareja o chilla o me castiga con el silencio, creo que sufre trastorno de personalidad»

Ya puedes leer aquí la nueva entrega del consultorio de Psicología con el que 20minutos pretende ayudar a resolver las dudas y dificultades que puedan tener los lectores (con los amigos, la pareja, la familia, en el trabajo…).

Para plantear tu problema escribe un correo electrónico a consultoriopsicologia@20minutos.es. Aquí tienes las respuestas que ha dado a las cuestiones de esta semana nuestra experta, Mª Jesús Álava Reyes.

PREGUNTA Tenía pareja hasta hace unos días. En una discusión cogí mis cosas y me fui. En un año y medio no ha sabido valorarme ni respetarme, era psicológico, es una persona tóxica. Ahora que estoy en un buen proceso de aceptación quiero mantenerme así y no recaer en ningún tipo de mensajes ni nada, porque veo claro que no va a servir para nada. Gracias

RESPUESTA DE LA EXPERTA Si realmente tiene claro que es una persona tóxica y durante el tiempo que ha durado la relación ha sentido su falta de respeto y de valoración, no dude en poner distancia emocional. En estos casos, lo mejor es no tener ningún tipo de contacto, ni por teléfono, ni mensajes, ni por ningún otro medio, pues a veces el razonamiento lógico termina sucumbiendo de nuevo ante el chantaje emocional.

Incluso, aunque intente ponerse en contacto con usted de forma indirecta (a través de amigos o familiares), pida que respeten su decisión y no establezca ningún tipo de conexión. Cuando sienta cierta debilidad recuerde los malos momentos, las situaciones que ha vivido, la falta de respeto que ha sufrido…, para reafirmarse en su decisión.

Quizás le ayude la lectura de libros como ‘Amar sin Sufrir’; ahí detallo cómo poner distancia emocional en estos casos.

PREGUNTA Soy una joven de 19 años con un dilema. En noviembre mi padre nos llevará de viaje durante un mes. En ese mes quiero tomar un vuelo a la casa de mi novio, que vive con sus padres y tiene 20 años, para estar con él durante cuatro días.

El dilema está en que la respuesta rotunda de mi padre es un no, según él por qué no son sus principios y sus hijas salen de su casa casadas. Estoy decidida a hacer ese viaje y mi novio me apoya, al igual que mi madre. Pero debo convencer a mi padre, que me amenazó con que si hago el viaje que no vuelva a su casa.

No sé si estoy cegada por el amor con mi novio o por la rabia con mi padre. Más que miedo a lo que pueda pasar, me decepciona que mi padre piense que soy «un cuero” o una mujer sin escrúpulos, como ya me ha dicho. Cabe resaltar que ya lleva 6 años sin vivir conmigo y no sabe de la manera que he crecido. En esos 6 años solo lo he visto dos veces y creo que tal vez sigue pensando que soy una niña.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Si en 6 años solo has visto 2 veces a tu padre y has sido capaz de decidir la carrera que querías estudiar, en contra de sus deseos, y has demostrado madurez para trabajar y ayudar a tu madre… Es importante que trabajes tu propia autoestima y estabilidad emocional, de tal forma que tu confianza y tu valoración no dependan de la opinión de un padre que, por otra parte, parece conocerte poco.

Tú verás, por lo que cuentas, hay pocas probabilidades de que tu padre acepte ese viaje, y una persona tan inflexible con sus ideas, probablemente no habrá argumentos que le hagan cambiar, pero sí puede replanteárselo si a ti te ve tan firme como para decirle que no harás el viaje, que renuncias a ese viaje de un mes, si durante ese tiempo no puedes ir a ver a tu novio.

Tú no le puedes obligar a que durante ese mes te dé ‘permiso’ para hacer el viaje de 4 días con tu novio, pero sí puedes hacerlo al margen suyo, por tu cuenta; aunque quizás el tema económico no sea sencillo, pero tienes que ser consecuente con tus planteamientos.

En definitiva, tu valoración no puede depender de lo que opine tu padre. No parece que él te conozca demasiado en profundidad, pero tú has demostrado mucho coraje y tienes las ideas muy claras; no te enganches en una discusión estéril, pero que vea que no vas a dar un paso atrás. Tu valoración sólo debe depender de ti; ahí es donde tienes que trabajar tu fortaleza.

PREGUNTA Me siento una persona alterada y no quiero ser así, no me puedo controlar. Llevo la crianza de doa niñas, la primera no dejaba de llorar ni un minuto. Ya tiene 4 años y la más chiquita tiene 17 meses. Cuando oigo el llanto me transformo de una manera que hasta yo me cojo miedo.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Tus reacciones emocionales nos indican que estás al límite, que tu Sistema Nervioso Autónomo está en situación de permanente “alerta”, que eso te lleva a un agotamiento constante y a una falta de control de tus respuestas emocionales; además de una insatisfacción profunda.

Desde la psicología, en casos como el tuyo, lo primero que hacemos es mostrarte cómo se producen en ti esas alteraciones, esas reacciones desproporcionadas; a partir de ahí te entrenamos para que las puedas controlar y para que puedas vivir en calma, sin esa ansiedad y esa activación permanente.

No lo dudes, con apoyo psicológico superarás esta difícil fase de tu vida y volverás a disfrutar de ti, de tus hijas, de lo que haces… En el libro ‘Las 3 claves de la felicidad’ encontrarás algunos casos con los que te sentirás muy identificada.

PREGUNTA Llevo con mi pareja unos 3 años y medio, conviviendo unos meses. Hace poco tuvimos una discusión muy fuerte, le dije mi opinión sobre un plato que preparó (mi madre opinó lo mismo sin estar presente en la habitación cuando yo lo dije).

Entonces se quedó callado, sin dirigirnos la palabra, luego en casa me empezó a decir que no debería haber dicho nada, que había dirigido la opinión de mi madre y me empezó a chillar.

Yo no me puse en su nivel, hablé en un tono normal, pero él no paraba de gritarme, según él porque no tenía que haber dicho nada, que si mi madre opinó lo mismo fue porque me escuchó.

También empezó a meter a mi familia, que si entre nosotras nos damos la razón, que yo siempre me pongo de parte de mi familia.

La cuestión es que estoy cansada, porque me hizo sentirme mal, me dijo cosas muy feas, en ese momento salí de casa para despejarme un poco. Me pidió disculpas, pero no es suficiente, yo no quiero que se repita esta situación y esta es ya la segunda.

Yo entiendo que se discuta por cosas importantes, pero por platos de comida y que meta a nuestras familias, pues no me gusta nada. Al día siguiente me volvió a pedir perdón, estaba tan tranquilo cómo si no hubiera pasado nada, yo no le hice caso al estar dolida porque me dijo muchas cosas y de muy malas maneras.

Me he planteado cortar, no quiero pasarme la vida así, que me castiguen con el silencio o me griten por ningún motivo. La única explicación a este comportamiento, que yo creo, es que sufra algún trastorno de personalidad. Gracias por leerme.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Por lo que cuentas, parece que tu pareja tiene un problema de autorregulación; es decir, no controla algunas de sus respuestas emocionales y puede llegar a herir y faltar al respeto. El problema es cuando la persona piensa que con pedir perdón ya está todo resuelto. Si es la segunda vez que tiene esa falta de control, coméntale que estás dispuesta a perdonar si él da el paso de pedir ayuda profesional.

Los psicólogos vemos todos los días personas con esta problemática; tienen reacciones desmesuradas, llegan a la descalificación, chillan, hacen comentarios agresivos… y después se les pasa y piden perdón…, y al cabo de un tiempo vuelven a repetir su reacción. No te contentes si te dice que no te preocupes, que no volverá a pasar, que lo intentará muy en serio.

Si él realmente te quiere y te respeta no le importará pedir ayuda profesional. Son casos que habitualmente se resuelven rápido, en pocas sesiones, pero que sin esa ayuda, lo habitual es que se sigan repitiendo y esas faltas de respeto y esas agresiones verbales continúen. Recuerda que difícilmente te respetará tu pareja si tú no te respetas a ti.

PREGUNTA Desde hace 20 años estoy siendo tratado por depresión. He tenido dos ingresos en hospital por ideación suicida, una voluntaria y otra forzosa. Lo he ido retrasando por el compromiso moral que adquirí para evitar que mis padres, principalmente mi madre, no sufriera el trauma de perder un hijo así, y porque hace 14 años me comprometí a adoptar dos gatos, que actualmente son mi ancla con la vida.

No puedo dormir, sufro constantemente el dolor de vivir, y no obtengo ni diagnóstico ni apoyo por parte de mis médicos (psiquiatra y médico de familia). La “sociedad del bienestar” me ha marginado, no obtengo ninguna ayuda y llevo más de un año sin ingresos. Mi último trabajo fue hace dos años y medio.

He solicitado un cambio de especialista para intentar conseguir que el nuevo sea capaz de diagnosticar mi situación para poder acceder a algún tipo de ayuda. Pero estoy solo. No encuentro alivio para hacer mi transición y espera al menos menos dolorosa.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Es urgente que se ponga en manos del especialista. Su situación es muy vulnerable (falta de apoyos, de trabajo…), por lo que aún resulta más imperiosa la necesidad de que el especialista valore su situación actual y ponga el tratamiento adecuado. La mejor actitud con el especialista es de total y absoluta sinceridad. No le oculte ninguna información y siga disciplinadamente sus instrucciones.

Me imagino que no querrá leer nada, pero si cambia de opinión, en el libro ‘Recuperar la ilusión’ detallo cómo actuar en estos casos. Si quiere que se lo enviemos, escriba al periódico y se lo mandaremos a la dirección que usted diga.