Así actúa el carcinoma basocelular: síntomas, causas y tratamiento

Este sábado, la presentadora de informativos de Antena 3, Mónica Carillo, ha revelado en su cuenta oficial de Twitter que ha padecido un tipo de cáncer de piel en los últimos meses que ha provocado que estuviera apartada del trabajo durante este tiempo.

«Finalmente, el cirujano me confirmó que se trataba de un carcinoma basocelular, un tipo de cáncer de piel localizado en la nariz. Aquel mismo día el doctor lo extirpó y comencé un lento periodo de recuperación hasta mi reincorporación al trabajo el día de hoy», ha asegurado.

Se trata de un tipo de cáncer de piel frecuente que se origina en las células localizadas en la epidermis o capa externa de la piel, generalmente en las zonas más expuestas a la radiación solar como la cabeza, el cuello o en algunas partes del rostro como la nariz.

Este tipo de tumor suele crecer de forma lenta y «es muy poco común que el cáncer de células basales se propague a otras partes del cuerpo«, dando lugar a metástasis. Sin embargo, si no se trata a tiempo, «puede extenderse hacia las áreas cercanas e invadir el hueso u otros tejidos debajo de la piel», subraya la American Cancer Society.

Generalmente, este tipo de cáncer aparece como consecuencia de la exposición prolongada a los rayos ultravioleta y aunque es más habitual en adultos más mayores, con edad superior a 50 años, puede afectar a cualquier edad. Por otro lado, existen una serie de factores de riesgo que pueden contribuir a la aparición del carcinoma basocelular:

Generalmente, uno de los síntomas principales es un cambio en la piel, como una protuberancia o una herida que parece no cicatrizar. Este tipo de lesiones cutáneas, según Mayo Clinic, presentan alguna de las siguientes características:

Aunque la mayoría de estos tumores se curan al detectarse a tiempo, una de las posibles complicaciones que se pueden producir es que vuelva a reaparecer, «incluso después de un tratamiento exitoso», añaden. Por otro lado, «los antecedentes de carcinoma de células basales también pueden aumentar la posibilidad de padecer otros tipos de cáncer de piel, como carcinoma epidermoide».

Tras su correcto diagnóstico, el tratamiento principal para este cáncer se basa en la cirugía para su extirpación. Así, uno de los métodos más comunes consiste en la escisión quirúrgica, esto es, en cortar la lesión y el tejido sano que la rodea.

Otra de las técnicas utilizadas es la denominada cirugía de Mohs o controlada por microscopio, que «puede ser necesaria para algunos carcinomas de células basales de gran tamaño o que vuelven a aparecer, o bien en los que crecen en ciertas áreas como alrededor de la nariz y los ojos», indican en MSD Manuals.

También es posible que los profesionales sanitarios recurran a otros tratamientos como el curetaje y electrodesecación, que consiste en extirpar el tumor mediante un raspado y posteriormente con una aguja eléctrica. Por otro lado, «se pueden aplicar a la piel determinados fármacos quimioterápicos, utilizarse la terapia fotodinámica y, ocasionalmente, se utiliza un tratamiento de radioterapia», incluyen.

La mejor herramienta para evitar su aparición es la prevención utilizando un protector solar adecuado, evitando los rayos ultravioleta y vistiendo ropa protectora.