Abortos espontáneos en el primer trimestre del embarazo, posibles causas

Aunque no lo parezca, la mayoría de los abortos que sufren las mujeres embarazadas se producen en el primer trimestre de embarazo. Las causas se pueden reducir a anomalías congénitas, fallos en el cromosoma o infecciones que pueden desencadenar abortos espontáneos durante las primeras semanas.

Sin embargo, existe otra causa por la que los abortos espontáneos son frecuentes durante las primeras semanas de gestación y tiene que ver con la progesterona. Según un estudio publicado por la clínica MARgen de Granada durante los dos primeros meses de gestación el ovario produce esta hormona, pero esto se reduce progresivamente al llegar el tercer mes.

La progesterona es fundamental, ya que «facilita el inicio y progresión del embarazo», según indican desde la clínica. Por eso, es importante medir y controlar sus niveles para iniciar un tratamiento, si es necesario, lo antes posible y permitir que el embarazo siga progresando sin ningún problema.

Aunque el estudio mencionado afirma que «la mayoría de los abortos espontáneos se pueden prevenir fácilmente», en realidad, esto va a depender si la causa está en un descenso de la progesterona o en que el óvulo tenga un número anormal de cromosomas, exista una anomalía congénita, etc.

Además, existen otro tipo de causas como la diabetes que si es muy grave puede provocar abortos espontáneos. Lo mismo puede suceder si la madre sufre una infección seria. Por eso, es muy importante acudir a todas las revisiones médicas y que se haga un buen control. Pues, si la causa es la progesterona esto se puede resolver con un tratamiento adecuado.

Beber alcohol durante el primer trimestre (y durante todo el embarazo) puede incrementar los riesgos de sufrir un aborto espontáneo. Además, los CDC advierten de que «no hay ninguna cantidad de alcohol que se conozca que una mujer pueda consumir durante el embarazo sin correr riesgo».

Asimismo, fumar también puede favorecer a que se produzca un aborto espontáneo. Por lo tanto, conviene eliminar estos hábitos y alejarse de aquellas personas que fumen, ya inhalar el humo del tabaco de forma pasiva puede tener riesgos para el embarazo.

Antes de que se produzca un aborto espontáneo existen algunos síntomas que van a alertar de que esto puede suceder. Por lo general, la mujer embarazada empieza a sangrar cuando está en las primeras semanas de gestación y debe acudir al médico lo antes posible. Esto es importante, pues puede que no se haya producido dilatación cervical, por lo que el aborto puede no culminar.

Las mujeres que han tenido abortos espontáneos previos o que son mayores de 35 años corren más riesgos de sufrir este tipo de abortos. Sin embargo, conviene conocer realmente cuál es la causa si hay problemas para conseguir que un embarazo siga adelante y supere el primer trimestre de gestación.

El primer trimestre de embarazo es el más delicado. El óvulo se implanta en el útero y se deben extremar las precauciones para que el embarazo pueda continuar adelante. A partir del segundo trimestre ya no hay tanto de lo que preocuparse. Aunque, conviene mantener un estilo de vida sano y seguir las indicaciones del médico para que el desarrollo del feto continúe sin problemas.