Normativa de mascarillas EPI: ¿qué debo mirar en el etiquetado? ¿Cuánto duran?

El uso de mascarilla se ha generalizado entre la población a raíz de la crisis sanitaria del coronavirus y, sobre todo, desde que el pasado mes de mayo se impusieran como obligatorias.

De este modo, todas las personas mayores de 6 años están obligadas a llevar mascarilla en los espacios públicos, preferentemente, mascarillas higiénicas o quirúrgicas.

A pesar de que el uso de las mascarillas se ha normalizado, siguen surgiendo algunas dudas respecto a cuáles comprar y sobre el modo correcto de utilización.

Además de las mascarillas quirúrgicas e higiénicas, se ha hablado mucho sobre los Equipos de Protección Individual (EPI). Este tipo de mascarillas, como son las FFP2, están recomendadas para todos aquellos profesionales cuyo puesto sea de cara al público, así como para aquellos grupos vulnerables de población, como las personas mayores.

Tal como indican en la guía de compra de mascarillas elaborada por el Ministerio de Consumo, estas mascarillas están indicadas para esos grupos de población porque gracias a ellas se crea una barrera entre un riesgo potencial y el usuario.

Así, estas mascarillas EPI tienen como finalidad filtrar el aire inhalado evitando la entrada de partículas contaminantes en nuestro organismo. Pueden ser de tres tipos, según su eficacia de filtración: FFP1, FFP2, y FFP3. Además, aquellas con filtros contra partículas se dividen en P1, P2 y P3. Para la protección contra la Covid-19 se recomienda el uso de mascarillas EPI FFP.

Tanto la eficacia de filtración como el tipo de filtros son dos de las cosas que hay que mirar en el etiquetado, además de que contenga el marcado CE, seguido de cuatro números, lo cual asegura que el producto cumple con la legislación.

En cuanto a las especificaciones UNE, la referencia concreta que sigue es UNE EN-149, lo que asegura el cumplimiento de un estándar de calidad. También hay que fijarse en el marcaje NR, que indica que el producto es no reutilizable y el marcaje R, que es reutilizable.

Por último, hay que fijarse en las instrucciones que marca cada fabricante para conocer la durabilidad del producto. De todos modos, cuando se note la mascarilla húmeda, sucia o deteriorada, hay que cambiarla por otra nueva. No se recomienda un uso superior a las 4 horas.