Qué diferencias hay entre los síntomas del resfriado y de la Covid-19

A pocas semanas de que comience la temporada de gripes y resfriados con la bajada de temperaturas, los profesionales sanitarios se muestran especialmente preocupados ante un nuevo reto: la convivencia del SARS-Cov-2 con el resto de coronavirus habituales, como el que provoca el catarro.

En este sentido, ¿cómo se pueden diferenciar? ¿Cuáles son los signos de alarma específicos de cada afección? Tanto el resfriado como la Covid-19 presentan síntomas similares y son originados por un virus que se transmite, principalmente, a través de las gotículas respiratorias o aerosoles que la persona infectada libera al hablar, toser o estornudar.

La sintomatología del resfriado se diferencia con mayor facilidad que la de la gripe, ya que cursa de forma mucho más leve. Así, los signos de alarma más frecuentes de la Covid-19 son la fiebre, la tos seca y el cansancio, tal y como subraya la Organización Mundial de la Salud (OMS).

También se ha demostrado que existen otros síntomas, aunque menos frecuentes, que afectan a algunos pacientes: dolores y molestias, diarrea, conjuntivitis, congestión nasal, pérdida del gusto o el olfato, erupciones cutáneas y cambios de color en los dedos de las manos o pies. En los casos con un cuadro clínico más grave, se puede presentar neumonía, disnea, dolor u opresión en el pecho y dificultades para hablar o realizar movimientos.

No obstante, el resfriado suele estar caracterizado por síntomas más leves y, de forma general, respiratorios. Congestión o secreción nasal, dolor de garganta, estornudos, mucosidad y dolor de cabeza o generalizado. Los episodios de fiebre y tos tienden a ser más leves e incluso pueden no aparecer.

Tal y como asegura el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), en el resfriado común la fiebre aparece en algunas ocasiones y es inferior a 38,5°C, mientras que en la Covid-19 es un signo de alarma principal y la temperatura es de alto grado.

La infección por el nuevo coronavirus provoca una tos seca y persistente, un síntoma que es menos habitual en el resfriado. Por otro lado, la congestión nasal y los estornudos son más comunes en esta afección, que no suele provocar mialgia ni dificultad para respirar.