¿Por qué deberías cortarte el pelo tras el verano?

Muchas personas notan que, después del verano, su pelo ha perdido brillo y vitalidad. Incluso, es común que cuando empiezan los meses de otoño, se note una mayor caída del cabello.

Durante el verano, el agua salada del mar, el cloro de la piscina, la mayor actividad física y al aire libre, el viento y la mayor exposición a la luz solar hacen que el pelo se enrede, se seque e, incluso, se queme el cuero cabelludo por el sol.

Todos estos factores influyen en el aspecto de la melena, que se muestra dañada, con las puntas abiertas y sin brillo, con un menor volumen y densidad y con tendencia a romperse, es decir, con todos los ingredientes de un cabello sin vida.

¿Cómo se solucionan todos estos problemas? Cortando por lo sano. Muchas personas intentan revivir el cabello con productos para dar brillo, suavidad o, incluso, productos anticaída, todo con tal de no tener que cortar el cabello.

Todos esos productos pueden funcionar en mayor o menor medida, pero la mejor solución es, sin duda, cortar el pelo. De hecho, no hace falta que sea un corte radical, ya que se va a notar una gran mejoría solo con sanear las puntas.

Después de cortar las puntas abiertas, es decir, la parte final del pelo que normalmente se ve de un color más claro que el color natural y más áspero debido, sobre todo, a la sequedad, ya sí que es recomendable usar mascarillas, sérums o productos específicos para mantener el pelo sano.

De este modo, el pelo estará más corto, pero a cambio lucirá con unas puntas cerradas y suaves, con un mayor brillo y menor encrespamiento y se verá más denso y con un volumen superior. Además, no olvides que el pelo crece.