Qué diferencia a un caso sospechoso de un caso probable de Covid-19

Una de las principales estrategias para frenar la transmisión del coronavirus pasa por la detección precoz de todos los casos compatibles y por el rastreo de sus contactos estrechos.

Así, el Ministerio de Sanidad subraya en el documento de Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de Covid-19 que a toda persona con sospecha de infección por el SARS-CoV-2 «se le realizará una PCR u otra técnica de diagnóstico molecular que se considere adecuada en las primeras 24 horas».

Pero, ¿qué se considera un caso sospechoso? Hace referencia a «cualquier persona con un cuadro clínico de infección respiratoria aguda de aparición súbita» que se caracteriza por presentar síntomas como fiebre, tos o sensación de falta de aire.

Otros síntomas menos frecuentes pero que también pueden ser compatibles con la infección por coronavirus son: dolor torácico, cefaleas, diarrea, pérdida del gusto o del olfato y dolores musculares, entre otros.

Por otra parte, Sanidad identifica un caso probable cuando la persona padece una infección respiratoria aguda grave con sintomatología compatible con la Covid-19 y los resultados de la prueba PCR han dado negativo. También se considera como caso probable a un caso sospechoso con PCR no concluyente.

En este sentido, si la PCR es negativa pero existe alta sospecha clínica de que sea Covid-19, «se repetirá la PCR a las 48 horas con una nueva muestra del tracto respiratorio«. Si en la segunda prueba continúa dando negativo y han pasado varios días desde que comenzaron los síntomas, se puede plantear la detección de anticuerpos IgM mediante una prueba serológica.