Se me abren las uñas a capas, ¿cuáles pueden ser las causas? ¿Tiene solución?

Las uñas frágiles y que se abren a capas es un problema mucho más frecuente de lo que podamos imaginar. De hecho, la dermatóloga Patricia Chang avanza en un pequeño estudio que realizó sobre las uñas a capas que «puede observarse en 27%-35% de la población general». A esto se le conoce como onicosquicia.

El síntoma más claro de que una persona tiene onicosquicia es la fragilidad de las uñas. No poder mantenerlas largas, el hecho de que con cualquier esfuerzo o golpe se rompan con mucha facilidad y que, además, se abran las uñas a capas son claros indicios de que hay un problema que debe resolverse.

Con todo, puede observarse un crecimiento muy lento de las uñas y, como indica la Asociación Española de Mujeres Dermatólogas, «el despegamiento o exfoliación en láminas horizontales a partir del borde libre de la uña». Tras esto, es aspecto de la uña es astillado e irregular, un síntoma claro de onicosquicia.

Pero otra forma de saber si se tiene un problema con las uñas a capas es la dificultad para vestirse, pues las uñas se enganchan en los tejidos, o el hecho de estar acariciando a alguien y arañar sin querer. Además, las uñas a capas brindan un aspecto descuidado que, si no es resuelto, en algunos casos puede generar problemas de autoestima, tal y como señala la Asociación.

Existen varias causas que pueden desencadenar el problema de las uñas a capas. Puede ser por una infección por hongos o bacterias, pero también eccemas o alteraciones en algunos órganos como el hígado. En ocasiones, determinados medicamentos pueden provocar esta fragilidad en las uñas, un efecto secundario de los fármacos citostáticos, por ejemplo.

Sin embargo, la causa de las uñas a capas también puede estar en la ferropenia, que según el Manual MSD «es la causa más común de anemia». A esto se le pueden añadir las dietas restrictivas, una falta de hidratación adecuada o el uso de esmaltes o endurecedores que en su composición lleven formaldehído.

No obstante, son los microtraumatismos la principal causa de las uñas a capas. Teclear en el ordenador, el impacto de la uña contra la pared al hacer la cama, tocar instrumentos como la guitarra… Todo esto puede desencadenar un problema de uñas a capas. Por lo que se debe tener cuidado.

Las uñas a capas u onicosquicia tiene solución, aunque para ello deben determinarse sus causas. Si estas son debido al uso de esmaltes inadecuados, deben cambiarse, y si la causa está en un déficit de vitaminas un análisis de sangre será determinante para comenzar con una suplementación adecuada.

En el caso de que el problema sea dado por hongos o bacterias existen tratamientos muy eficaces para resolver esto. Asimismo, problemas más graves que requieran de medicamentos que causen las uñas a capas, esto será un efecto que se solucionará en el momento en el que finalice el tratamiento.

Algo que nunca hay que hacer con las uñas a capas es camuflar el problema, ya que hay solución y, además, en algunos casos las uñas pueden estar alertando de una ferropenia o algún otro problema de salud que conviene revisar. Las uñas de gel, esculpidas, acrílicas o de porcelana solo serán una manera de esconder lo que le está pasando a las uñas sin hacer nada para solucionarlo.