Covid-19: ¿puede una persona ser positiva pero no infectiva?

Cada vez se conocen más detalles sobre cómo actúa el nuevo coronavirus en el organismo y tras varios meses de pandemia existen algunas lecciones aprendidas, aunque también numerosos retos para el futuro e incógnitas por resolver de la enfermedad producida por el SARS-CoV-2.

Uno de los principales problemas desde que comenzó la crisis sanitaria ha sido la dificultad para la detección de casos. La prueba diagnóstica más utilizada por su especificidad para la detección de positivos es la Reacción en Cadena de la Polimerasa (más conocida como PCR, por sus siglas en inglés), aunque presenta cierta complejidad al ser altamente sensible.

¿En qué consiste esta prueba? Se basa en tomar una muestra biológica para detectar un fragmento del material genético de un patógeno, que «en el caso del coronavirus es una molécula de ARN», explicaba la investigadora del área de virología del Centro Nacional de Microbiología del ISCIII, Inmaculada Casas. Si tras realizar el análisis se detecta ARN de este virus, el resultado es positivo, mientras que si no localiza este material genético, la persona no estaría infectada.

Este hecho podría afectar a la magnitud real de la pandemia y a su evolución epidemiológica ya que, debido a la sensibilidad de la prueba, «puede detectar una sola hebra de ARN viral, pero esto no necesariamente equivale a que alguien esté infectado o sea contagioso», señala el director del Centro de Medicina Basada en Evidencia de la Universidad de Oxford, Carl Heneghan, en un artículo publicado recientemente en la revista BMJ.

El investigador de la Universidad de Oxford hace referencia a que es necesario replantear los resultados de una prueba PCR para definir un caso de Covid-19. «Muchas de estas personas pueden haber tenido una infección activa hace algunas semanas y todavía llevan el ARN en sus hisopos nasales: es posible que en realidad no sea un virus vivo lo que está contrayendo», aclara.

Esto podría explicar por qué en algunos países el número de personas que precisa hospitalización se mantiene estable, mientras continúa el aumento diario de nuevos casos confirmados.

¿Cuánto dura entonces el periodo infectivo? ¿Podría haber un gran número de casos que no son contagiosos? Esta cuestión continúa analizándose a medida que se va conociendo con más profundidad al SARS-CoV-2 y a la enfermedad que provoca.

Tal y como subraya el Ministerio de Sanidad en su informe científico-técnico, la RT-PCR ha sido utilizada durante la crisis sanitaria «con cierta controversia», debido a su capacidad de detección de ARN viral «durante periodos muy largos que no siempre pueden ser relacionados con virus con capacidad infectiva«.

La carga viral detectada tiene «una cierta correlación» con la positividad en los cultivos y podría «añadir información al resultado cualitativo de la RT-PCR para determinar la capacidad infectiva», añaden.

En este sentido, a través de esta técnica de diagnóstico han observado que las personas infectadas presentan una mayor carga viral antes de la manifestación de los síntomas y durante los primeros días de la infección. En el caso de los pacientes con cuadro clínico leve, «el pico de la carga viral en muestras nasales y orofaríngeas ocurre durante los primeros cinco o seis días tras el inicio de síntomas y prácticamente desaparece al día 10».

Aunque en algunos casos se sigue detectando virus a través de la prueba pasados estos 10 días, «la carga viral es del orden de 100-1.000 veces menor», lo que significa que la capacidad de contagiar es mucho más reducida. Además, «se ha podido demostrar la ausencia de virus infectivo con cargas virales por debajo de 105 copias de ARN».

Por tanto, estos datos parecen indicar que los pacientes que cursan la enfermedad con síntomas leves tienen una probabilidad muy baja, «incluso cuando aún es detectable mediante PCR», de transmitir el virus. Así, Sanidad concluye que la transmisión ocurre durante la primera semana en los casos más leve, mientras que «en los más graves sería más intensa y más duradera». No obstante, dar positivo en la prueba PCR u en otra técnica de detección de ácidos nucleicos «no implica necesariamente infecciosidad».