21 de septiembre, día del alzhéimer: prevención, tratamiento y expectativas

Comienza con unas leves pérdidas de memoria que van en aumento con el paso del tiempo hasta que mantener una conversación es realmente difícil. Así es el alzhéimer, una enfermedad que afecta a 800.000 personas solo en España. Por eso, hoy día 21 de septiembre celebramos el día del alzhéimer para concienciar a la población sobre este tipo de demencia que afecta a tantas familias.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) explica que el alzhéimer es el tipo de demencia degenerativa más común. De hecho, en el mundo son 40 millones de personas las que sufren esta enfermedad actualmente. Es probable que estos datos sean, incluso, mayores. Pues desde la SEN se estima que «el 80% de los casos de alzhéimer que aún son leves están sin diagnosticar».

Aunque la edad es un factor de riesgo, ya que son las personas con más de 60 años las que tienen más probabilidades de sufrir la enfermedad, existen algunos factores que pueden contribuir a su prevención. La hipertensión arterial, obesidad, sedentarismo, fumar tabaco o tener diabetes son también factores que pueden influir en la aparición del alzhéimer en edades avanzadas.

Según el doctor Juan Fortea (Coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN), «algunos estudios apuntan a que una reducción de al menos un 25% en estos factores de riesgo podrían ayudar a prevenir entre 1 y 3 millones de casos de Alzheimer en el mundo”. Estos son datos alentadores, pues un cambio en el estilo de vida podría ser clave para evitar la enfermedad.

Los síntomas del alzhéimer suelen pasarse por alto en su fase más precoz. Las pérdidas de memoria que suceden de vez en cuando o la dificultad para recordar la información aprendida que se asocia a la edad son una alerta de que la enfermedad ha comenzado. A medida que avanza, estos empeoran. La velocidad con la que esto suceda será diferente dependiendo de la persona.

Cuando se agravan, las personas con alzhéimer suelen tener cambios de humor, desorientación y sospechas de las personas que están a su alrededor (por ejemplo, creer que un familiar les roba dinero). Aunque estos síntomas pueden mejorar con el tratamiento adecuado, no existe nada que logre frenar la progresión de la enfermedad. Esta seguirá avanzando inexorablemente.

Por ahora, el alzhéimer no tiene cura, pero sí es posible tratarlo. Para ello se utilizan medicamentos inhibidores de la colinesterasa y memantina (Namenda). Lo que hacen es mejorar los síntomas y evitar que progresen a gran rapidez. Sin embargo, esto no quiere decir que la enfermedad no siga progresando a su ritmo. No obstante, estos fármacos mejoran notablemente la calidad de vida de los pacientes diagnosticados.

Pero no solo los medicamentos son una opción de tratamiento. Además de ellos, las personas con alzhéimer pueden hacer ejercicios de estimulación cognitiva que les ayude a mejorar su capacidad funcional. Esto es muy importante, ya que así se contribuye a que los síntomas no avancen a tanta velocidad.

Todavía queda mucho que investigar y estudiar para conseguir un tratamiento eficaz contra el alzhéimer. Por eso, este 21 de septiembre de 2020 en lo que se insiste es en la prevención y en el diagnóstico precoz. Esto es clave para reducir las posibilidades de que aparezca la enfermedad y para que, en el caso de que se diagnostique, el tratamiento se pueda iniciar lo antes posible para que la calidad de vida de los pacientes no se vea comprometida.