¿Te gustaría una serpiente como animal de compañía? Todo lo que necesitas saber sobre sus cuidados esenciales

Se calcula que lleva unos 135 millones de años en La Tierra y puede encontrarse en estado salvaje en todos los continentes (a excepción de La Antártida). Aunque suele infundir respeto y temor, desde hace ya algunos años ha aumentado considerablemente el número de personas que eligen serpientes como animales de compañía. Pero, ¿es una buena opción optar por una serpiente como mascota? No hay un ‘sí’ ni un ‘no’ rotundos sino varios factores que deben tenerse en cuenta antes de tomar la decisión de llevarse uno de estos animales a casa y adaptarlos a nuestro modo de vida. Entre ellos, los dos más determinantes serían su longevidad y carácter. Los abordamos a continuación.

Por un lado, hay que tener en cuenta que las serpientes son animales muy longevos, que bien cuidadas pueden llegar a alcanzar los 30 años de edad, por tanto, si nos animamos a vivir con una, el compromiso debe pasar por ofrecerles una vida larga y digna. Además, más allá de la fascinación que podemos sentir por su exotismo o belleza, hay que tener claro que el carácter de una serpiente está a años luz de mascotas como los perros o los gatos.

Son animales muy tranquilos que pasan la mayor parte del tiempo durmiendo, no son receptivas al trato de su propietario – por lo que la relación afectiva o de apego será básicamente unidireccional-, tampoco distinguen entre los diferentes miembros de la familia, no suelen tolerar que las manejen y mucho menos los mimos y, por supuesto, deben permanecer en un terrario adecuado para evitar ponerlas en peligro si escapan de éste y poner en peligro, a su vez, a otros animales doméstico o niños.

Por lo tanto, si lo que buscamos principalmente es la contemplación de su belleza – sin necesidad de que se creen vínculos de cariño hacia nosotros-, nos basta con su sola presencia y nos comprometemos con su cuidado constante y meticuloso a largo plazo, una serpiente puede ser una buena opción como animal de compañía.

Si bien es cierto que las serpientes ofrecen algunas ventajas a sus propietarios – no necesitan ser alimentadas cada día ni requieren grandes espacios para vivir- quien acoge una en su hogar debe ofrecerle diversos cuidados básicos y conviene, además, familiarizarse previamente con las muy particulares necesidades y hábitos de esos animales, que distan mucho de las que pueden tener un gato, un perro o un pájaro.

Alojamiento

La serpiente deberá tener a su disposición un terrario amplio respecto a su tamaño y con buena ventilación. Además, debe contar con cierres para evitar que el animal se escape. Es muy importante también colocar este terrario en un lugar de la vivienda donde la temperatura no sea inferior a los 25 grados. Dependiendo de la especie que escojamos acondicionaremos la luz y grado de humedad de este terrario así como su mobiliario y plantas: ramas o troncos si son más arborícolas o una cueva para resguardarse si son más de desierto.

Limpieza

También es muy importante mantener el sustrato de este terrario en las mejores condiciones higiénicas y limpiarlo mínimo una o dos veces la semana.

Alimentación

La alimentación representa, sin lugar a duda, una de las mayores singularidades de estos animales. Las serpientes son exclusivamente carnívoras y solo pueden alimentarse de otros animales: gusanos, aves, peces, ratas… La mayoría de ellas comen una vez a la semana o cada quince días (dependiendo de la especie). Se recomienda que cuenten siempre con un recipiente de agua limpia y fresca.

Las presas que come la serpiente se le pueden dar vivas o muertas (generalmente congeladas) y hay que adquirirlas en comercios especializados. Desde el punto de vista nutricional las presas vivas son las mejores pero también es verdad que no todas las personas tendrán estómago para llevar a cabo esta práctica. Si se opta por presas muertas y congeladas habrá que suplementar la alimentación de la serpiente con algún complejo vitamínico.

Cuidados veterinarios

Resulta imprescindible contar con los servicios de alguna clínica veterinaria especializada en animales exóticos. Conviene hacer una primera visita cuando el animal llega por primera vez a casa y revisiones periódicas cada año.

Algunos síntomas que podrían hacernos sospechar que una serpiente está enferma: se esconde, no se desplaza de la misma forma que lo hace siempre o podemos notar algunos cambios en la piel extraños.

Ni venenosas ni grandes

Los expertos en animales exóticos recomiendan encarecidamente no llevar a casa especies de serpientes venenosas y tampoco aquellas que superen los dos kilos de peso en edad adulta, que pueden convertirse en todo un peligro para cuidadores poco experimentados.

Algunas especies ideales para iniciarse pueden ser las falsas corales, la pitón real o las llamadas serpientes del maizal, que suelen tener un carácter mas dócil y tranquilo.

Cuidado con los mordiscos

Aunque la serpiente no sea venenosa hay que tener cuidado al manipularla o darle su comida. Todas pueden morder y esta mordedura puede ser dolorosa o infectarse.

Un lugar de confianza

Se aconseja además adquirirlas solo en comercios especializados o a criadores reconocidos que cumplan con todas las exigencias legales. Es necesario que cualquiera de ellos aporte como garantía la factura de compra y el número de CITES (Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora), que regula el comercio internacional de animales exóticos.