Claire Marin, experta en rupturas: “A veces, puede ser más fácil terminar un matrimonio que dejar un trabajo”

Nuestra vida está llena de rupturas, ya sean sentimentales, familiares, profesionales o de cualquier otra índole, rupturas que, más a menudo de lo que nos gustaría, son dolorosas y ponen nuestro mundo patas arriba, un mundo que hay que reconstruir desde cero.

Para ayudarnos en ese proceso de ‘reconstrucción’, Claire Marin (París, 1974), filósofa, escritora y profesora de la Universidad de París, ha publicado Rupturas. Cómo superar el desgarro que produce una experiencia dolorosa, un libro en el que explora las diferentes situaciones de ruptura a las que podemos vernos enfrentarnos y nos muestra cómo podemos convertirlas en un revulsivo con el que reinventar nuestra vida.

¿Por qué decidiste escribir un libro sobre las rupturas?

Porque parece que hay muchas similitudes entre diferentes tipos de rupturas, similares efectos en nuestra identidad. Tanto las perdidas como algunas las enfermedades pueden llevarnos a cuestionarnos la forma en que queremos redefinirnos.

En términos generales, ¿cuál es la mejor manera de afrontar una ruptura?

Lo primero de todo es aceptar el dolor que conlleva, no pretender estar bien si te siente completamente deprimido. Hablar de ello, incluso si repites lo mismo cientos de veces. Hablarlo es una manera de lidiar con cosas que parecen increíbles o insoportables.

¿Por qué la palabra ruptura asusta tanto y tiene un sentido tan negativo?

Porque la relacionamos con incertidumbre y soledad, y las personas prefieren continuidad y certeza. Tenemos miedo a lo que vamos a perder en una ruptura, tanto desde el punto de vista material como simbólico. Además, es normal tenerles miedo, pues pueden llegar a destruirnos. No todas las rupturas son fáciles de superar y perduran de una manera muy dramática.

A menudo asociamos la palabra ‘ruptura’ con rupturas sentimentales, pero podemos enfrentarnos a rupturas de todo tipo, como aseguras en tu libro…

Sí, nacer, por ejemplo, es la primera gran ruptura de nuestras vidas, pero no lo recordamos. Todas las rupturas que hemos pasado en la vida nos hacen ser lo que somo ahora, y son tan constructivas como destructivas.

¿Cuál crees que es la ruptura que más nos cuesta asimilar?

Depende de la persona que la viva. Una ruptura de amistad durante la infancia, por ejemplo, puede ser dolorosa durante toda la vida, y a veces incluso puede ser más fácil terminar un matrimonio que abandonar un trabajo.

¿Y por qué las rupturas amorosas suelen ser más dolorosas que otras?

Porque nos hacen sentirnos rechazados, olvidados, sin valor… afecta directamente a nuestra autoestima, lo que puede llegar a ser devastador. Y porque es posible que nos hayamos definido a nosotros mismos en relación con nuestra pareja. Si nos deja, nuestro mundo se desmorona, y tenemos que reconstruirlo, y en soledad.

Aseguras que ‘las rupturas nos forman, quizá más aún que los vínculos’. ¿Somos lo que somos gracias a las rupturas?

En parte sí. La manera con la que respondemos a ellas tiene mucho que ver con lo que somos. A veces podemos sorprendernos al descubrir que, en determinadas circunstancias, tenemos una fuerza que ignorábamos.

Llama la atención que dediques un apartado a la ‘Ruptura con la naturaleza o ruptura ecológica’. ¿En qué consiste esta ruptura?

Como sociedad, tenemos que aceptar que nos enfrentamos a un momento de ruptura ecológica, a la necesidad de un cambio radical en la forma en que nos movemos, consumimos…, pero no lo hacemos porque parece una ruptura imposible con nuestros hábitos de confort. Y no sé si tenemos el valor necesario para hacerlo. Asumir la ruptura sería una demostración de madurez frente a la necesidad de un cambio vital, tanto en el plano de la existencia individual o en el de la supervivencia colectiva.

¿Y la sexualidad de la ruptura?

Me sorprendí al encontrar esta idea en muchos libros, pero después de una ruptura, podemos sentir una especie de avidez sexual. Quizás tenga que ver con que la ruptura se vivió como algo violento, y la sexualidad, como el deporte, puede ser un lugar donde se puede expresar y sublimar cierta parte de esa violencia.

¿Crees que está la humanidad ante una ruptura a causa de la pandemia?

Sí, nuestro día a día se ha transformado, nuestras relaciones han sido obstaculizadas, nos sentimos reprimidos y no podemos programar nuestro futuro como hacíamos antes. Tenemos que aprender a vivir con esta nueva incertidumbre.

¿Crees que es cierto que habrá un antes y un después del coronavirus o en pocos años no habrá cambiado nada?

No soy muy optimista respecto a los posibles efectos positivos de esta crisis. Las fronteras están prácticamente cerradas, los hábitos individuales han vuelto (como usar el coche en lugar del transporte público), la contaminación puede crecer… Hasta ahora, no he visto muchas señales positivas.