Un informe pone en duda el plan de choque para impulsar la ciencia española

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó el 9 de julio un “plan de choque” con más de 1.500 millones de euros en dos años para impulsar la ciencia española, muy desgastada tras prácticamente una década de recortes. El propio plan, de 31 páginas, recuerda que la inversión en ciencia en España se desplomó casi un 6% entre 2010 y 2017, mientras subía un 27% de media en la UE y un 99% en China. “España no puede seguir dando la espalda a la ciencia”, declaró Sánchez solemnemente en el palacio de la Moncloa.

Un informe elaborado por la fundación Cotec —presidida por Cristina Garmendia, ministra de Ciencia en época del presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero— pone ahora en duda algunos elementos del plan de choque para propulsar la ciencia española. La estrategia presentada por Pedro Sánchez compromete, a grandes rasgos, una inversión de más de 1.500 millones de euros, con unos 1.000 millones en ayudas directas y otros 500 millones a través de “préstamos en condiciones ventajosas a empresas innovadoras”. El 25% del total se emplearía en 2020 y el 75% en 2021. “El plan depende fundamentalmente de un presupuesto aún no presentado”, advierte Jorge Barrero, director general de Cotec. El Gobierno de Sánchez todavía está negociando con el resto de fuerzas políticas los que serían sus primeros Presupuestos Generales del Estado desde su llegada al poder.

El plan de choque asigna para 2021 los 500 millones de euros en préstamos, lo que representa el 43% del total de la inversión para ese año. El informe recuerda que los préstamos en ciencia se suelen anunciar, pero luego nunca se ejecutan. En 2019 no se utilizaron tres de cada cuatro euros. “Si se reprodujese una ejecución del 25%, el plan no habría cumplido con las expectativas generadas”, alerta el documento de Cotec, firmado por Pilar Platero, subsecretaria del Ministerio de Hacienda con Mariano Rajoy, pero también con aportaciones de Aurora Saeta, subsecretaria de Ciencia con Zapatero.

El informe critica la dependencia de los préstamos y de unos presupuestos que todavía no existen

“En el propio plan se afirma que se crearán nuevos instrumentos financieros para paliar el problema de la baja ejecución, pero todavía no se conoce en qué consistirán o si resultarán atractivos para las empresas por su coste financiero, por los tipos de proyectos a los que darán cobertura, por la facilidad de tramitación (tanto en la concesión como en su liquidación), etcétera”, advierte el informe.

El análisis también pone en duda la capacidad del Gobierno para llevar a cabo lo prometido para este año. “Hay que advertir de la dificultad de ejecutar los 396,1 millones de euros que el plan de choque asigna al presupuesto de 2020”, afirma Barrero. El informe recuerda que 304 millones de euros están pendientes de ejecutar, para lo que es imprescindible convocar la concesión de las ayudas y tramitar los procedimientos de contratación, en poco más de tres meses. Y además falta lo esencial, según destaca Barrero: el dinero.

“Está por ver cómo se financiarán estas medidas pendientes para 2020. Una forma sería usar ahorros de organismos del propio Ministerio de Ciencia, algo que normalmente tienen prohibido. Otra opción —la más improbable— sería realizar transferencias entre departamentos, por ejemplo pasar dinero de Cultura a Ciencia. Y otra sería utilizar el Fondo de Contingencia que Hacienda reserva para emergencias, muy comprometido ya por la pandemia de covid. Salga de donde salga el dinero, se necesitará un tiempo de tramitación y a veces de negociación política para lograrlo”, opina Barrero, que entre 2008 y 2011 fue jefe de gabinete de la entonces ministra Garmendia.

El ministro Pedro Duque pidió en julio un margen de confianza: “Es muy difícil incrementar más o más deprisa, no es como hacer rotondas»

El director general de Cotec sí aplaude algunos elementos del plan de choque, como la movilización de recursos al margen de los presupuestos ordinarios —un hecho “raro en la ciencia”— y la voluntad de agilizar la tramitación de las ayudas directas, como ya se ha hecho con algunos proyectos relacionados con la covid.

El propio plan de choque presentado en julio por Pedro Sánchez hace un diagnóstico demoledor de la ciencia española. El documento afirma que las capacidades del sistema investigador público en España “están seriamente amenazadas por el envejecimiento del personal investigador y por las condiciones precarias”. El plan pone el ejemplo del Instituto de Salud Carlos III, hoy protagonista de la gestión de la pandemia: perdió un 25% de su presupuesto entre 2008 y 2018 y al 27% de su plantilla aproximadamente en el mismo periodo. En una entrevista con EL PAÍS en julio, el ministro de Ciencia, Pedro Duque, reconoció que las condiciones actuales de los científicos españoles “son peores que en 2010”.

Duque defiende que, pese a no haber logrado aprobar unos Presupuestos Generales del Estado desde que Sánchez llegó al poder, el Gobierno ha ejecutado unos 125 millones de euros más cada año en ciencia, moviendo partidas de un sitio a otro y recurriendo a los ahorros de las instituciones científicas. Su estrategia es aumentar los recursos en 2021-2024 con el Fondo de Recuperación de la UE. En la entrevista con este periódico en julio, el ministro pidió un margen de confianza: “Hemos incrementado el 20% el presupuesto anual. Creo que, como plan de choque, es mucho. Es muy difícil incrementar más o más deprisa, no es como hacer rotondas”.

Puedes escribirnos a manuel@esmateria.com o seguir a MATERIA en Facebook, Twitter, Instagram o suscribirte aquí a nuestra newsletter.