Estoy triste y solo quiero estar sola, ¿qué hago?

En ocasiones, el deseo de querer estar sola está relacionado con la búsqueda interior, con la intención de resolver los problemas emocionales y mejorar la toma de decisiones, con la liberación del exceso de preocupaciones o, sencillamente, con la sensación de plenitud al disfrutar contigo misma.

Sin embargo, esta emoción también puede ser una manifestación de periodos de tristeza que hacen que algunas personas tiendan a aislarse socialmente para poder gestionar esta situación. Un estado de ánimo que puede provocar problemas a nivel emocional y psicológico necesarios de resolver.

En este sentido, una de las consultas enviadas al consultorio semanal de Psicología de 20minutos está relacionada con esta sensación. «Me siento triste todo el tiempo desde hace mucho. Murió mi madre cuando yo estaba embarazada de seis meses y eso cambió todo. Hace dos meses me despidieron de mi trabajo y la cosa empeoró. Me enojo con facilidad, me irrito por nada y me pongo agresiva. No quiero salir».

¿Por qué se producen este tipo se sentimientos? ¿Cómo se pueden afrontar este tipo de situaciones? «Cuando sientes que nadie te entiende y te enojas por todo, lo que nos indica es que estás muy vulnerable emocionalmente», explica la psicóloga Mª Jesús Álava Reyes.

Preferir la soledad porque solo así nos sentiremos bien puede derivar en un distanciamiento con las personas que nos rodean que incluso nos provoque irritabilidad, como le sucede a la lectora. «Estás especialmente susceptible con tu pareja y seguramente todo lo que hace o dice te sienta mal, pero el problema no es tanto su comportamiento, como los pensamientos tan negativos y pesimistas que tienes desde hace mucho tiempo», responde la experta en psicología.

La solución no pasa por la soledad, ya que resulta necesario solicitar ayuda psicológica en este tipo de situaciones. Lo más importante en estos casos es no tomar decisiones precipitadas que no sean acertadas.

«Los psicólogos tratamos de conseguir que la persona se reencuentre con lo mejor de ella misma, consiga ser más objetiva, recupere su buen ánimo, su alegría, disfrute con la compañía de personas que la quieren…, hasta lograr que seas una persona llena de vida y de buen ánimo», concluye Mª Jesús Álava Reyes.