Los veterinarios insisten en la importancia de vacunar a nuestros animales de compañía contra la rabia

Este lunes se celebra el Día Mundial contra la Rabia, una de las zoonosis -enfermedades que se transmiten de animales a personas- más importantes en cuestión de salud pública, ya que cada año acaba con la vida de más de 60.000 personas en el mundo cada año, y solamente se han registrado 15 casos de supervivencia, y a las que la superaron les han quedado graves secuelas neurológicas.

Los veterinarios han querido resaltar la importancia de la vacunación de las mascotas como medida eficaz para hacer frente a la rabia.

Según explica Teresa López, presidenta del Colegio Oficial de Veterinarios de Murcia, «todos los mamíferos son susceptibles a la infección por el virus de la rabia, aunque son los perros los transmisores en un alto porcentaje de los casos de rabia humana en las áreas endémicas».

«Con la disminución de la rabia en los perros, como consecuencia de los programas de vacunación de éstos, otras fuentes de infección han adquirido importancia como, por ejemplo, los murciélagos en el norte del continente americano y en Europa, donde se constituye ahora el principal reservorio. Los roedores raramente se infectan y no se ha documentado ningún caso de rabia humana por mordedura de un roedor», ha añadido.

Además, López añade que «desde la Confederación Empresarial Veterinaria Española (CEVE), se recuerda que la forma de contagio de la rabia a humanos más probable es la mordedura de un perro (95% de los casos), pero que también puede suceder por la de un gato o un murciélago, si bien sería también posible por otros tipos de herida o por otras especies».

En este sentido, ha puntualizado que «es importantísimo la vacunación a través de los veterinarios y clínicas veterinarias, así como realizar campañas de información para que los viajeros eviten riesgos de contactos con animales posibles portadores y, por supuesto, en caso de contacto, conseguir atención sanitaria rápidamente, ante cualquier incidente con animales, especialmente en países, donde la rabia es endémica. Además, es fundamental extremar los controles en las fronteras y la concienciación ciudadana respecto al enorme riesgo de introducir animales no controlados».

Por otro lado, el Colegio de Veterinarios de Asturias ha reclamado la obligatoriedad de la vacuna de la rabia para todos los perros, gatos y hurones. En nota de prensa, el órgano colegial ha incidido en que la vacuna dejó de ser obligatoria en el año 2002, excepto para la razas de perros potencialmente peligrosos. «Asturias es una de las cuatro comunidades autónomas de España en las que la vacuna es inocular a estos animales es voluntario», añaden los veterinarios. Las otras tres son Galicia, País Vasco y Cataluña.

En el caso del Principado, el presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Asturias, Armando Solís, apunta que «se da un caso paradójico, ya que la ley solo obliga a vacunar anualmente a los perros de razas potencialmente peligrosas, como si el virus de la rabia supiese distinguir entre las distintas razas de perros a los que tiene que atacar».

Así, el presidente del Colegio de Veterinarios dice que «ante esta incomprensible situación es imprescindible la coordinación de todas las comunidades autónomas para aunar criterios en cuanto a las medidas necesarias para la prevención y lucha contra la rabia, o una ley que exija la vacunación antirrábica anual de todos los perros gatos y hurones».

«Si bien es cierto que nuestro país es territorio libre de rabia, no podemos olvidar que existen condicionantes que han de ser tenidos en cuenta», incide Solís.En este sentido, recuerda que cada vez son más habituales los viajes acompañados por mascotas a países donde la rabia representa un importante problema de salud pública. «Desde el año 2004 se han confirmado varios casos de rabia en perros procedentes de Marruecos que han desarrollado la enfermedad a llegar a Francia, después de pasar por nuestro país», explica Solís.

Además, el presidente del Colegio Oficial de Veterinarios del Principado pone el foco en dos actividades más que pueden suponer un riego: La primera, el movimiento de animales infectados desde territorios endémicos en el norte de África, que aumenta con la existencia de un intenso tráfico marítimo entre estos territorios y España.

En segundo lugar, Solís explica que España es uno de los destinos frecuentes de las importaciones de cachorros (muchos de ellos de forma clandestina) de países del este de Europa, territorios donde la rabia es endémica.

Por todo ello, insiste en que «se debe mantener la alerta sanitaria con programas de control en los animales domésticos mediante la identificación y la vacunación periódica, exigiendo a los animales procedentes de países endémicos las máximas garantías sanitarias».