Consultorio de Sexo: «Mi marido tiene 35 años, lo he descubierto viendo pornografía y me he quedado en shock»

Ya tienes aquí una nueva entrega del consultorio de sexo que cada semana te trae 20minutos. Para plantear tu pregunta escribe a consultoriosexo@20minutos.es. Estas son las respuestas de esta semana que ha dado nuestro experto, Santiago Frago. Puedes consultar su web aquí.

PREGUNTA Tengo una relación estable de más de 10 años y seguimos usando el preservativo como método anticonceptivo. Nos gustaría dejarlo pero no llegamos a confiar en otro método, no sé si por desconfianza o ignorancia.

Además, yo no quiero tomar pastillas anticonceptivas, ¿qué nos aconsejas en este caso?

RESPUESTA DEL EXPERTO Hay gran diversidad de sistemas de anticoncepción porque no hay ninguno ideal. Y es que, realmente, no hay métodos anticonceptivos, hay personas que eligen métodos, en base a sus peculiaridades y singularidades de pareja.

La fiabilidad de la mayor parte de los sistemas de anticoncepción es alta, mucho más alta que los usuarios. Comentas que no quieres utilizar anticoncepción de tipo hormonal, y eso reduce las alternativas a la utilización del preservativo femenino, a la colocación de un DIU de tipo no hormonal, a explorar métodos naturales de anticoncepción, métodos quirúrgicos o anticoncepción hormonal masculina.

El preservativo femenino o condón vaginal es un método todavía no muy utilizado, quizá debido a la falta de conocimiento sobre el mismo, al coste y a cierta resistencia por parte de las mujeres a asumir el método.

Los métodos naturales tienen ventajas e inconvenientes. Ventaja fundamental es que son comportamentales, responsabilizan a ambos miembros de la pareja; inconvenientes: no son 100% seguros.

Los métodos quirúrgicos -vasectomía, oclusión tubárica y ligadura de trompas- suelen elegirse para poner fin a la vida reproductiva.

El DIU no hormonal es otra posibilidad que puedes consultar con tu ginecóloga habitual.

Y hay otras alternativas como el diafragma y cremas espermicidas que también podéis valorar.

PREGUNTA Mi novia me ha planteado una práctica de penetración anal hacia mí con el uso de un vibrador. La quiero mucho, pero esto me ha dejado fuera de juego, propuesta que rechazo totalmente.

Me está generando cierta desconfianza hacia ella, porque nuestras relaciones hasta ahora habían sido “clásicas”, por así decirlo, y satisfactorias para los dos. No sé cómo afrontarlo.

RESPUESTA DEL EXPERTO Es evidente que la pervivencia del amor en pareja requiere cuidados y dedicación, es decir, al amor hay que dedicarse. Y eso hay que trasladarlo también al plano del erotismo y sexualidad de pareja.

Explorar nuevos juegos eróticos, expresar deseos, compartir fantasías, leer literatura erótica, redescubrir juguetería erótica y hacer más versátil vuestro erotismo de pareja son herramientas para dinamizar, enriquecer y/o reinventar vuestra vida sexual.

Los gustos y los deseos eróticos se mueven en clave de diversidad y además se van modificando con el paso de los años y la evolución dinámica y cambiante de la relación.

Dicho todo lo anterior, negarse a hacer algo que no te gusta es un gesto de cuidado hacia uno mismo y hacia tu relación, además de ser un gesto de sinceridad hacia tu pareja. El deseo tiene sus tiempos, sus claves y no hay que presionarlo. Lo que hoy te gusta, mañana puede dejar de gustarte y viceversa.

Es interesante abrirse a la versatilidad en cuanto a los juegos eróticos, pero no es menos cierto que dicha versatilidad está condicionada a tus deseos.

PREGUNTA Tengo 32 años y mi marido 35 y llevamos dos años casados. Le he descubierto viendo porno y me he quedado en shock. No sé cómo interpretarlo, si no le lleno lo suficiente y busca otros estímulos o si es simplemente un “cerdo” (siempre he rechazado el porno, no me parece normal ni lógico ver eso).

No sé, necesito su consejo antes de hablarlo con él. Ahora mismo no sé qué hacer, porque el impulso que tengo es separarme de lo triste y preocupada que estoy.

RESPUESTA DEL EXPERTO En principio, el consumo de pornografía con el objeto de entretener no tiene por qué asociarse a la necesidad de nuevos estímulos ni al hecho de que tu pareja deje de verte deseable.

Mi sugerencia es que, si realmente vives mal el hecho de que tu pareja consuma pornografía, lo hables con él y le expreses tus miedos y sensaciones personales.

La idea de separarte y romper una relación por este motivo me parece fuera de la lógica relacional y un error.