Covid-19 y otras enfermedades que pueden hacerte perder el gusto y el olfato

La sintomatología de la Covid-19 puede variar dependiendo de cada persona, pero los signos de alerta principales incluyen fiebre, tos seca y cansancio generalizado. Sin embargo, un gran porcentaje de pacientes ha padecido anosmia e hiposmia, esto es, una pérdida del sentido del olfato y del gusto, que incluso les ha dejado importantes secuelas.

De hecho, uno de los motivos actuales de las consultas medicas tiene que ver con la sensación de tener olores y sabores diferentes, a menudo desapacibles.

Es lo que en la terminología clínica se conoce como parsomia, es decir, un trastorno por el que se produce «un cambio en la percepción normal de los olores, por ejemplo, cuando se distorsiona el olor de algo familiar, o cuando algo que normalmente le agradaba de repente se vuelve desagradable», tal y como destacan en el National Institute of Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos internacionales como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) catalogan la pérdida reciente del gusto y del olfato como síntomas que pueden afectar a los pacientes. No obstante, estos trastornos no solo ocurren debido a la infección por el nuevo coronavirus.

Tal y como explica en una entrevista a Infosalus la doctora Adriana Izquierdo-Domínguez, especialista en alergología y miembro de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), otras infecciones virales pueden afectar al gusto y al olfato.

Así, diversas patologías como la parálisis de Bell e infecciones respiratorias y del oído medio pueden ocasionar una pérdida temporal de estos sentidos.

Otras enfermedades como el resfriado común o la gripe también pueden alterar estos sentidos, pero el motivo por el que el nuevo coronavirus afecta más al olfato que otros virus «podría deberse a mecanismos combinados de inflamación local, junto a una degeneración del epitelio olfatorio, ya que hay unos receptores específicos descritos en la mucosa olfatoria para el SARS-CoV-2», añade la experta.

La mayoría de las veces estos problemas se desarrollan como consecuencia de una lesión o enfermedad. Según los National Institutes of Health (NIH) de EE.UU., las causas más frecuentes en los trastornos del gusto son las infecciones respiratorias y del oído, como la otitis; la radioterapia para cánceres de cabeza y cuello; la exposición a insecticidas; la ingesta de medicamentos, como antibióticos o antihistamínicos; una mala higiene bucal, o las cirugías realizadas en el oído, la nariz o la garganta.

Por otro lado, los trastornos del olfato pueden tener diversas causas, entre las que destacan las siguientes: envejecimiento, sinusitis, tabaquismo, aparición de pólipos, alteraciones hormonales, patologías dentales, exposición a químicos y a medicamentos o afecciones que afectan al sistema nervioso, como el Parkinson o el Alzheimer.