¿A qué edad hay que vacunarse de la enfermedad neumocócica?

La enfermedad neumocócica está causada por la bacteria Streptococcus pneumoniae (neumococo) y es capaz de producir complicaciones realmente graves, sobre todo en la población infantil, en personas mayores de 65 años y en aquellas con patologías previas que predisponen a las infecciones por este microorganismo.

Existen más de 90 variedades o serotipos de esta bactería, aunque solo una pequeña cantidad puede provocar enfermedades en los seres humanos. La enfermedad neumocócica invasiva (ENI) puede provocar graves cuadros clínicos como meningitis aguda, neumonía o sepsis, tal y como explican desde el Ministerio de Sanidad.

De hecho, «es la causa más frecuente de neumonía adquirida en la comunidad para todas las edades». La meningitis es una infección que puede llegar a ser mortal y «es más frecuente en los niños más pequeños, por debajo de los dos años, y puede dejar secuelas como sordera», subrayan en el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP).

Por otro lado, la infección por neumococo puede provocar sintomatología leve como cuadros de otitis o sinusitis, siendo la segunda causa de otitis media bacteriana en la infancia.

El método más eficaz para prevenir esta enfermedad es la vacunación que, además, está incluida en el calendario infantil de la mayoría de países europeos.

En este sentido, la Asociación Española de Pediatría recomienda la administración de la vacuna frente a esta bacteria a todos los menores de cinco años al ser «segura y eficaz en la prevención de las enfermedades graves por neumococo como la meningitis y sus secuelas, y también puede disminuir la probabilidad de padecer neumonía y otitis».

Según las recomendaciones de vacunación acordadas en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) de España, se aconseja la administración de tres dosis de vacuna conjugada a los 2, 4 y 11 meses de edad. También es recomendable la vacunación con una única dosis de 23 polisacáridos a partir de los 65 años de edad, así como en personas de alto riesgo por padecer patologías asociadas o crónicas.

Actualmente, las vacunas disponibles en España están compuestas «por polisacáridos capsulares (VNP) o por polisacáridos capsulares conjugados a un transportador proteíco (VCN)», añaden desde Sanidad. Todas son polivalentes e incluyen distintas variedades de la bactería, dependiendo del tipo de vacuna.