Crisis sanitaria de la Covid-19: ¿por qué los expertos consideran que es una sindemia? ¿En qué consiste?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia sanitaria del coronavirus como pandemia el pasado 11 de marzo al existir una propagación mundial de una nueva enfermedad desconocida.

«Desde la OMS hemos llevado a cabo una evaluación permanente de este brote y estamos profundamente preocupados tanto por los alarmantes niveles de propagación y gravedad, como por los alarmantes niveles de inacción. Por estas razones, hemos llegado a la conclusión de que la COVID-19 puede considerarse una pandemia», declaraba aquel día Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, tras contabilizarse más de 118.000 casos en 114 países.

Sin embargo, un grupo de expertos considera que este término no se ajusta realmente a la situación sanitaria actual y creen que la Covid-19 se trata de una sindemia, un concepto acuñado por primera vez por el antropólogo médico de origen estadounidense, Merril Singer, en la década de 1990.

Una epidemia se produce cuando existe un aumento poco habitual del número de casos de una enfermedad concreta en una población y periodo de tiempo determinado. Un ejemplo que podemos ver cada año es la epidemia de la gripe, que suele ocurrir durante los meses de invierno.

Si este brote epidémico se extiende a varios países, continentes o afecta a nivel mundial se trataría de una pandemia. Por tanto, esta situación implica un incremento exponencial de casos a nivel global durante un mismo periodo de tiempo provocados por transmisión comunitaria. La OMS es la encargada de evaluar esta situación sanitaria y catalogar un brote como pandemia.

Por otro lado, se habla de sindemia cuando «dos o más enfermedades interactúan de forma tal que causan un daño mayor que la mera suma de estas dos enfermedades», destaca en un artículo el editor jefe de la revista médica The Lancet, Richard Horton. Este término hace referencia a la sinergia de dos o más epidemias en un periodo y lugar concreto que comparten factores sociales con las consecuencias que esto conlleva.

En este sentido, el impacto de esta interacción está «facilitado por condiciones sociales y ambientales» que hacen que cierta población «sea más vulnerable a su impacto», señala Merril Singer a BBC Mundo.

«Debemos enfrentar el hecho de que estamos adoptando un enfoque demasiado estrecho para manejar este brote de un nuevo coronavirus. Hemos visto la causa de esta crisis como una enfermedad infecciosa y todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las líneas de transmisión viral, controlando así la propagación del patógeno», explica Richard Horton.

Según el autor, el nuevo coronavirus es una sindemia porque interactúa con enfermedades no transmisibles como el cáncer, la diabetes o las patologías cardíacas y lo hace en un contexto marcado por la desigualdad social. Por ello, los expertos consideran que es necesario cambiar de estrategia y actuar como si se tratara de una sindemia para hacer frente al impacto económico, social y ambiental que provocará esta crisis sanitaria.