Hortensias, dalias, pensamientos… ocho plantas que también florecen en otoño

¿El final del verano presupone también el final de las flores en balcones, terrazas o jardines? La respuesta es negativa. Muchas plantas son capaces de soportar la inclemencias del tiempo y seguir aportando un toque de color a nuestros hogares durante los meses de otoño e invierno. Descubramos algunas de las variedades que florecen en esta época:

Conocida también como viola es una de las plantas por excelencia de la temporada otoño-invierno. De hecho, no deja de florecer durante todo el invierno y llega a su esplendor a finales de esta estación. Por el contrario, el calor le sienta peor y con la primavera la planta decae. Resiste muy bien las bajas temperaturas y necesita mucha luz y bastante humedad. Su gama de colores es infinita, por lo que se pueden hacer combinaciones realmente hermosas, y existen, además, muchas variedades: de flores grandes, medianas y la llamada viola de flores pequeñas.

Sus llamativos racimos de flores la convierten en otra de las plantas por excelencia del otoño. En la actualidad vive un momento de popularidad muy dulce y sus variedades en tonos azules, rojos, rosas o blancas están muy solicitadas. Se puede cultivar en jardín o bien en macetas en el balcón o la terraza. Y son arbustos muy agradecidos en esta estación: le gustan los entornos sombríos y frescos por lo que exige que mantengamos la tierra siempre húmeda.

Originaria de México, la dalia florece desde el comienzo del verano y hasta casi finales del otoño, siempre que la temperatura sea suave porque en los climas calurosos la floración se detiene. Por el contrario resiste muy bien las bajas temperaturas – siempre que la ubiquemos en un lugar con mucha luz y resguardada del viento-, se puede cultivar en interior y exterior y cuenta con nada más y nada menos que dos mil tipos de variedades todas de colores muy vivos.

Esta planta herbácea originaria de las selvas tropicales del mundo, sobre todo de América Central, también es ideal para esta época ya que resiste muy bien la llegada del otoño. Se puede cultivar en exterior todo el año si el clima es cálido y no se producen heladas y en interior siempre que esté en una habitación luminosa, con mucha humedad ambiental y lejos de corrientes de aire. La mayoría de sus especies (hay más de 1.500) florece durante la mayor parte del año.

Originaria de la zona mediterránea, la caléndula es una planta muy resistente que florece durante casi todo el año. De hecho, se utiliza mucho durante el invierno en jardines y terrazas ya que los alegra con sus flores en forma de cabezuelas de tonos amarillos y anaranjados. Florece tanto en tierra como en macetas, lo ideal es buscar una ubicación donde reciba mucha luz (aunque tolera la semisombra) y puede resistir bajas temperaturas, incluso por debajo de los cero grados. Aunque en verano necesita mucho riego es muy susceptible al exceso de humedad. Por cierto, desde hace años sus pétalos tienen diversos usos culinarios y medicinales.

Sobre todo conocida por su uso para elaborar aceite o la producción de pipas, también es una opción ideal para decorar el jardín, el balcón o la terraza con su espectacular y característica flor de color amarillo… Existen además variedades enanas, estupendas para cultivar en pequeños espacios y macetas. Es una gran captadora de agua, por lo que el riego debe ser abundante y regular, y necesita un lugar a pleno sol. De hecho, su flor se caracteriza por ‘perseguirle’ durante todo el día. Aunque florece en verano, gracias a su cultivo para ornamentación se puede encontrar prácticamente durante todo el año.

Originaria de China, venerada en Japón y muy utilizada en Occidente como ofrenda floral el día de Difuntos, en Asia se le considera la ‘flor de otoño’. Mientras otras necesitan buen tiempo, temperaturas altas y mucho sol, el crisantemo es una planta muy resistente y fácil de mantener que prefiere las temperaturas suaves (entre 13 y 18 grados), el sustrato húmedo y el riego abundante. Si está en el interior hay que optar por una estancia bien ventilada y fresca. Sus variedades son numerosas y ofrecen un gran surtido de colores.

Conocida también como farolillo chino, linterna china o vejiga de perro y muy extendida por Asia y Sudamérica, el alquequenje es otra de las plantas más populares del otoño. Se encuentra con mucha frecuencia en parques y jardines y se utiliza para hacer setos o terraplenes. Se trata de una planta de flor perenne, por lo que se puede disfrutar de ella durante todo el año, y tiene un fruto rojo parecido a un tomate pequeño.