David Pestaña, jefe de anestesia y reanimación del Ramón y Cajal: «Estoy temblando con lo que viene ahora»

David Pestaña estuvo esquivando al coronavirus durante meses hasta que en verano, en una misión a Mauritania, se contagió. «Después de no cogerlo aquí, que hemos llegado a tener 80 pacientes en mi servicio, lo pillo en Mauritania, que hay 4 casos en todo el país y encima entrábamos superprotegidos. Bueno, son cosas que tiene este virus, te dispara cuando menos lo esperas», explica el jefe de Anestesia y Reanimación del hospital Ramón y Cajal. «Estoy tranquilo».

Hace seis meses, en la última entrevista con 20minutos, dijo: «No solo se trata de sacar a los pacientes, sino de entender por qué. Por qué hay pacientes que evolucionan tan mal y qué los diferencia de los que van bien». ¿Ya hay respuesta para eso?

Hay alguna respuesta. Empezamos a saber un poquito. Pero esto es como un puzzle, ahora empezamos a tener alguna pieza, antes no teníamos ninguna.

¿Por ejemplo?

No soy patólogo ni inmunólogo, así que voy a hablar solo de opiniones. Pero parece algo multifactorial, hay pacientes que van mal por unas causas y otros por otras. Estamos viendo cuadros de una bajada de la oxigenación muy marcada en algunos. Los patólogos de este hospital han visto una posible explicación, una hipótesis: por la formación de vasos a nivel pulmonar que harían como un bypass de sangre. En otros casos hay problemas de sobreinfecciones de otros tipos de virus, bacterias o incluso hongos. Se está viendo que hay unas infecciones por hongos que no estábamos acostumbrados a ver y que tiene una incidencia mayor que en otras patologías respiratorias.

Se ha hablado también de bajos niveles de vitamina D, de distintos grupos sanguíneos… y ahora parece que lo que está en el foco es el interferón.

Sí, porque ha habido un artículo que ha encontrado que algunas personas tienen anticuerpos contra el interferón. El interferón es una molécula que inhibe la replicación viral, es la que pone en marcha el sistema de defensa. Si perdemos una de estas barreras de defensa naturales, pues el virus sigue propagándose y nos acabaría matando. Tengo entendido que esto justificaría una parte del problema, pero no todos. Es como el cáncer. El cáncer no es una enfermedad, son cientos de enfermedades.

¿Ha cambiado el perfil del paciente que viene a la UCI en estos seis meses?

Sigue siendo más o menos el mismo. Los pacientes más jóvenes no venían antes y ahora tampoco, aunque hay algunos. La gente que no levante la guardia porque el paciente joven puede estar muy grave y puede morir de esto. Joven hablamos de gente de menos de 40 años e incluso hay algunos casos registrados de menos de 20.

¿Cómo está la situación en las UCI ahora mismo? ¿Hay saturación?

¿Cómo definimos saturación? Ahora mismo, tenemos 34 camas de cuidados intensivos dedicadas al covid. En este momento, la ocupación covid sería del 100% de las camas, pero hemos habilitado otros espacios para usar si fuera necesario. Nunca vamos a estar al 100% porque siempre vamos a generar camas. Llegamos a tener 114 en la primera ola y si hace falta las volveremos a abrir.

Pero de esas 114 a las 34 de ahora…

Hombre, la situación está mejor. Lo que pasa que empieza a hacer frío, empezamos a hacinarnos. Yo estoy temblando con lo que viene porque además nadie está haciendo nada.

¿Soluciones?

Yo no veo una solución. Hay que rastrear, hay que aislar, hay que separar a la gente. Se culpa mucho a la gente. Parece que todo el mundo es culpable de que haya mucho covid porque nos juntamos en fiestas Yo no creo que la gente de 70, 80 años esté en botellones. A lo mejor es gente que va a trabajar en el metro hacinada y nadie los está registrando. ¿Por qué hay tanta PCR positiva en relación al número total de PCR que se hacen? Pues porque estamos no detectando los casos, se están escapando muchos. O aumentan el rastreo o aumentan el aislamiento de las personas. Que paren esto.

Le noto enfadado.

Estamos muy enfadados. Nosotros estamos haciendo nuestro trabajo. Lo haremos mejor o peor, yo no digo que seamos perfectos, nos equivocaremos a veces. Pero los sanitarios están haciendo su trabajo. Que hay que crear más camas, se crean. Que hay que poner más puestos de guardia, se ponen. Que hay que doblar turnos, se doblan. Luego estarán deprimidos, cansados, pero estamos cumpliendo con lo que se nos pide. Lo que no queremos es tener que hacerlo. Que paren esto de alguna manera. Hay cosas que exceden nuestras competencias. Que el que tenga que organizar, que organice. Nada más.

¿Cree que ha pasado lo peor o que viene ahora?

Lo peor no ha pasado, yo creo que eso viene ahora. De hecho, lo estamos viendo en otros países. Ha llegado cuando se esperaba, cuando empieza el frío. Nosotros empezamos mucho antes porque no hicimos los deberes. Yo por eso estoy temblando. Porque si nosotros, en la época buena, de calor, de vacaciones, ya estábamos así, cómo estaremos cuando empiece lo malo.

¿No notan mejoría?

Para nada. Nosotros hemos aprendido, hacemos protocolos más coherentes, tengo a la gente cada vez mejor formada en esto… Sin embargo, los resultados ahora no son mejores que los de antes y en algunos casos la impresión es que puede ser incluso peor en cuanto a mortalidad haciendo las cosas mejor.

Se decía que en la segunda ola parecía que el coronavirus era más leve que en la primera.

Yo no tengo ninguna evidencia de eso ni sé de dónde ha salido esta historia. Eso es lo que se suponía.

Hay una sensación generalizada de que el paciente que entra en UCI es muy posible que no salga.

Bueno, es que es real. Hay muchos pacientes que entran en UCI que no salen. La mortalidad aquí está en torno al 30-40%.

Uf…

Lo terrible es cuando ves las caras de los pacientes que entran y no sabes a cuál de los tres le va a tocar.

¿Estaban preparados para vivir algo así?

Nadie está preparado para vivir esto. Nadie, porque cuando ingresan muchos pacientes iguales de los cuales sabes que uno de cada tres se va a morir… nadie está preparado para ello.

Qué difícil…

Al final te tienes que hacer una coraza. No podemos estar llorando por las esquinas con cada paciente que fallece. Y van a seguir falleciendo además. No podemos pensar en los que se nos van, hay que pensar en los que están aquí con nosotros.

¿No se cae nunca la coraza?

Eso habría que preguntárselo a cada uno. Aquí la gente no lo demuestra. Vi a la gente más temerosa en la primera ola. Temerosa, cuidado, por contraerlo y por si estaban o no a la altura. Cuando esto nos desbordó, tuvimos que tirar de todo el mundo. Se preguntaban: ¿este paciente va a tener al mejor médico para atenderle?

¿El miedo al virus se ha ido?

No es que se haya ido, es que nos hemos acostumbrado a vivir con horror, con el peligro. El miedo no se ha ido, pero no hablamos de él como antes.