Los problemas más frecuentes de visión de nuestros animales de compañía, cómo prevenirlos y tratarlos

Los problemas de visión no son exclusivamente de los humanos. Nuestras mascotas también pueden padecerlos. Por eso, el veterinario Francesc Bertroli insiste en prestar atención a los ojos de los animales para prevenir afecciones que puedan hacerles perder su capacidad visual.

A medida que han pasado los años, afortunadamente, los veterinarios han podido especializarse en afecciones como las oculares para que las mascotas puedan preservar su visión durante más tiempo. Pero ¿por qué los animales pueden tener problemas en sus ojos? ¿Dónde están las causas?

Según Francesc Bertroli, las patologías oculares más frecuentes en animales están relacionadas con «problemas corneales, de cristalino o de retina». Asimismo, este veterinario explica que estas afecciones «suelen ser de evolución crónica, aunque también agudas».

Enfermedades como la queratitis, golpes o arañazos que pueden dañar la córnea o los desprendimientos de retina son algunas de las situaciones que deben tener una atención temprana para que puedan evolucionar favorablemente. Por eso, Francesc Bertroli insiste en que «un diagnóstico y tratamiento tardíos podrían llevar a la ceguera e incluso a la pérdida de la integridad ocular del animal».

Existen casos especiales de animales que requieren de un control de su visión para que no la pierdan en el futuro. Por ejemplo, los que tienen una edad avanzada. Como bien dice este veterinario «son los más susceptibles de acabar desarrollando algún tipo de deficiencia ocular, como pueden ser las cataratas».

También, aquellas mascotas que haya recibido un diagnóstico de diabetes deben tener un seguimiento correcto de sus ojos. Al igual que a las personas la diabetes puede provocar ceguera si se complica, lo mismo sucede con nuestras mascotas. Por eso, es importante saber cómo prevenir estos problemas.

Francesc Bertroli conoce muy bien los problemas que pueden manifestar los animales en sus ojos y, por eso, anima a los dueños que ante la presencia de determinadas señales de alarma no duden en acudir a su veterinario de confianza. Hacerlo a tiempo, puede salvar los ojos de su mascota.

Algunas señales de alarma son los ojos rojos, la presencia de un flujo pegajoso que crea legañas o que hace que los ojos lloren sin control, la mirada recurrente hacia abajo y si los animales tienen dificultades para adaptar sus ojos a la oscuridad. Asimismo, si se frotan con una pata los ojos o mantienen alguno de ellos cerrados no debemos dudar en acudir al veterinario.

Estas señales de alarma no se deben pasar por alto, al igual que tampoco se debe suponer que porque los animales tengan una edad avanzada lo normal es que se queden ciegos. Caer en estas suposiciones es un error, ya que su calidad de vida va a verse mermada y esto es algo que no queremos.

Lo más importante, según Francesc Bertroli, es «acudir a hospitales veterinarios que dispongan de la infraestructura adecuada y con especialistas en oftalmología veterinaria». De esta manera, nos aseguraremos de que nuestras mascotas sean bien atendidas por profesionales que conocen los problemas y tratamientos para las afecciones oculares en animales.

Tras el diagnóstico se puede determinar que nuestra mascota necesita una operación para retirar las cataratas, solo unas gotas para tratar la conjuntivitis que se ha diagnosticado o medicación para tratar alguna úlcera corneal que puede hacer que no solo se pierda la visión sino el ojo afectado.

Con todo, este veterinario nos recuerda que hay razas que están predispuestas a desarrollar un tipo de patologías oculares. Por ejemplo, el prolapso de la glándula lagrimal suele ser un defecto congénitos de los cocker o beagle y el secuestro corneal es frecuente en las razas de gato persa. Las revisiones periódicas son importantes para detectar a tiempo este tipo de afecciones.