Incidencia por edades, 4 niveles de alerta… el baremo que Sanidad prevé usar para aplicar restricciones anti Covid

El Ministerio de Sanidad presentará esta tarde a las consejeros del ramo de las Comunidades Autónomas el borrador que ha llamado Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de COVID-19 en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. En este documento se recomiendan las medidas a adoptar en cada territorio para frenar la expansión de la Covid, en esta segunda ola de la pandemia.

Entre estas medidas se encuentran la recomendación de autoconfinamiento y de evitar las salidas del domicilio salvo para las gestiones imprescindibles, el cierre de los bares y restaurantes a las 22.00 horas, o la creación de «burbujas sociales» estructuradas en grupos de convivencia estable para limitar al máximo la vida social. Pero, ¿qué criterios establece el departamento dirigido por Salvador Illa para evaluar el riesgo de cada territorio?

El Ministerio ha dividido los indicadores en este nuevo borrador -un «desarrollo técnico de los indicadores recogidos en el Plan de Respuesta Temprana» elaborado tras el estado de alarma de la primera ola- en dos bloques. El primero recoge indicadores relativos al nivel de transmisión, y el segundo, al nivel de utilización de los servicios asistenciales.

Respecto al primer bloque de indicadores, Sanidad tendrá en cuenta la incidencia acumulada (IA, esto es, el número de positivos por cada 100.000 habitantes) tanto en los últimos 14 días como en los últimos siete días, y estos valores también serán considerados de forma más estricta para la población de más de 65 años. Es decir, Sanidad prevé valorar tanto la IA en la población general como la IA entre los mayores de 65 años.

El Ministerio estable en una incidencia de los últimos 14 días menor a 25 entre la población general y menor a 20 entre los mayores de 65 años como el nivel de riesgo más bajo, equivalente al estar en lo que llamó la ‘nueva normalidad‘ tras el fin de la desescalada en junio. El nivel bajo de riesgo se sitúa en una IA de entre 25 y 50 casos en los últimos 14 días para los menores de 65 años y entre 20 y 50 para los mayores de 65; el nivel medio de riesgo, entre 50 y 150 casos para la población general y entre 50 y 100 entre los mayores; el nivel alto de riesgo, entre 150 y 250 de IA para la menores de 65 y entre 100 y 150 para los mayores; y el nivel de riesgo extremo, en una IA superior a los 250 casos para los menores de 65 y 150 para los mayores.

En la siguiente tabla se observan todos estos indicadores:

El Ministerio también tendrá en cuenta el porcentaje de positividad de pruebas diagnósticas, y estable que menos de un 4% de cada 100 realizadas en los últimos siete días es equivalente a niveles de transmisión deseables, esto es, una situación equivalente a la ‘nueva normalidad’. A partir de ahí, entre un 4 y un 7%, supone un riesgo bajo; entre un 7 y un 10% lo evalúa como riesgo medio; entre un 10 y un 15% lo considera un riesgo alto; y más de un 15% significa que ese territorio está en riesgo extremo por transmisión de Covid.

Sanidad añade un último indicador en este primer bloque para baremar el riesgo de cada territorio: el porcentaje de casos diagnosticados con trazabilidad, es decir, rastreados. El objetivo es trazar al menos el 80% de los casos, pero si este porcentaje se sitúa entre el 80 y el 65%, Sanidad considera que ese territorio está en riesgo bajo; entre el 65 y el 50%, en riesgo medio; entre el 50 y el 30%, en riesgo alto; y menor al 30%, en riesgo extremo.

En cuanto al segundo bloque de indicadores, el departamento que dirige Illa medirá el número de camas hospitalarias ocupadas por casos de Covid y el número de camas de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) ocupadas por afectados de coronavirus respecto al total de camas disponibles «activas».

«Es importante recalcar que ningún indicador por sí sólo es capaz de dar una visión completa de la situación epidemiológica. Es fundamental poner estos indicadores en contexto dependiendo del territorio y las características de la población que se está evaluando, así como disponer de información detallada de los casos que permita interpretar las dinámicas de transmisión», recoge el borrador elaborado por el Ministerio, que incluye asimismo unos indicadores «complementarios» los arriba indicados para «ayudar a valorar y caracterizar la situación de la epidemia y las capacidades de gestión y respuesta con más detalle».

Los indicadores de seguimiento se han seleccionado, reza el documento, «por su utilidad para capturar los aspectos más importantes de la situación epidemiológica y las capacidades de respuesta en base a la evidencia científica, los estándares internacionales y la experiencia acumulada por las administraciones sanitarias de nuestro país».

Sin embargo, el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) ha establecido un umbral de incidencia acumulada en 14 días de 25 casos por 100.000 habitantes para considerar que el riesgo comienza a incrementarse, y un límite superior de 150 para considerar que el riesgo es muy elevado. En España, explica el Ministerio, «hemos establecido un umbral adicional», esto es, 250 casos por cada 100.000 habitantes.

La combinación del resultado de los indicadores de la tabla 1 (ver arriba) posicionará al territorio evaluado en un nivel de riesgo que se corresponde con cuatro niveles de alerta que Sanidad prevé establecer de la siguiente manera: