Dolor en la parte baja de la espalda: qué lo causa y cómo aliviarlo

El dolor en la parte baja, en lo que se conoce como región lumar, es uno de los dolores más frecuentes. De hecho, según datos de la Sociedad Española de Reumatología, más del 80% de la población lo sufrirá alguna vez, es una de las principales causas de baja laboral y este tipo de dolor, sea cual sea su origen, supone un 20% de los dolores crónicos, es decir, que una de cada cinco personas que padecen dolor crónico, lo padecen en esta zona del cuerpo.

El origen del dolor en la parte baja de la espalda -conocido también como lumbalgia-, puede tener distintas causas, pues puede provenir de distintos tejidos, ya sean los músculos de la zona, las vértebras de la L1 a la L5, los ligamentos, los nervios o incluso de distintos órganos. Por este motivo, las causas del dolor en la parte bajan de la espalda se clasifican según su origen. Además, podremos clasificarlos en agudo -si dura menos de dos semanas-, subagudo -entre 14 días y tres meses- y crónico, que no cesa pasado este tiempo.

Los dolores más comunes son los que se producen por causas mecánicas, que se caracterizan por que empeoran al estar mucho rato de pie o por mantener malas posturas un tiempo prolongado. Estos son los más frecuentes:

•Degeneración vertebral. El envejecimiento es la principal causa del desgaste de discos, que causa dolor lumbar de manera frecuente.

•Contracturas musculares y esguinces, causadas por malas posturas continuadas, desgarros, cargar peso incorrectamente… e incluso por la tensión o estrés laboral o emocional.

•Hernias discales. Otra causa frecuente de dolor son las hernias, que ocurren cuando los discos intervertebrales se comprimen y se salen de su lugar. La cirugía suele ser el tratamiento más eficaz en estos casos.

•Radiculopatía. Cuando un nervio de la zona se comprime, produce un dolor en la zona baja de la espalda, quemante… El más común es el nervio ciático, cuya compresión provoca dolores lumbares que irradian a la nalga y por toda la pierna.

•Lesiones traumáticas ocasionadas por golpes.

•Espondilolistesis, una vértebra de la parte baja de la columna que se desplaza y pinza los nervios.

•Estenosis espinal, un estrechamiento de la columna vertebral que presiona los nervios y la médula.

•Escoliosis o la lordosis (un arco anormalmente acentuado en la zona lumbar), irregularidades esqueléticas que puede producir dolores en la zona baja de la espalda.

Mucho menos frecuentes con los dolores en la parte baja de la espalda que tienen un origen inflamatorio, debidas a enfermedades subyacentes, como la espondilitis anquilosante (producida por la inflamación -artritis- de las vértebras); infecciones que afecten a las vértebras, los discos o las articulaciones; el Síndrome de la cola de caballo, una grave y rara afección que puede provocar la rotura de un disco; o tumores, que también son raros.

Otras causas o enfermedades que puede provocar dolores en la zona son:

•Osteoporosis. Cuando los huesos empiezan a perder densidad, se fracturan con más facilidad. Uno de los primeros signos de esta enfermedad degenerativa, que es bastante silenciosa hasta que está muy avanzada, es un dolor sordo en la zona lumbar.

•Fibromialgia. Esta enfermedad se caracteriza por tener dolores inespecíficos en varias zonas del cuerpo. El dolor de espalda, y concretamente en la zona baja, es uno de los mas frecuentes y uno de los primeros en aparecer.

•Endometrosis. Esta enfermedad, que se produce cuando se acumula tejido uterino en lugares fuera del útero, puede provocar fuerte dolores en la zona baja de la espalda.

•Piedras en el riñón. Los cálculos en este órgano pueden causar dolor agudo muy fuerte en la parte baja de la espalda, pero, en general, en un solo lado, el del riñón afectado.

•Aneurismas aórticos abdominales, que tienen lugar cuando el gran vaso sanguíneo que suministra sangre al abdomen, la pelvis y las piernas se agranda de manera anormal. El dolor lumbar puede ser un síntoma de que se está agrandando.

•Dolores relacionados con el ciclo menstrual. El dolor menstrual no siempre se produce en la zona baja del abdomen. En la zona baja de la espalda, aunque menos frecuente, también, sobre todo entre las mujeres que tienen el útero en retroversión. Estos dolores pueden producirse también durante la ovulación, aunque en este caso se localizará sobre todo en un lado. Problemas en el útero (infecciones, miomas…) también pueden dar lugar a dolor en la zona.

El tratamiento del dolor en la zona baja de la espalda depende de la afección que lo cause, que son múltiples. De hecho, pueden pasar meses e incluso años en dar con la causa, si esta no se debe a las causas más comunes. Y es que, puesto que las causas mecánicas, especialmente las de origen muscular, o discal, son las más frecuentes y provocan sobre todo dolores agudos, antes de hacer pruebas específicas se suele probar primero con el tratamiento estándar, que consiste en fármacos antiinflamatorios, analgésicos y relajantes musculares; higiene postural y fisioterapia.

Si este tratamiento no funciona, se deberán hacer pruebas para dar con la causa y recomendar el tratamiento más específico, como rayos X o resonancia. Algunas causas requerirán tratamientos específicos, como antidepresivos, anticonvulsivos, inyecciones, estimulación nerviosa, cirugías, etc.

Mientras tanto, además se seguir las recomendaciones médicas, podemos aliviarlo en casa con los siguientes remedios:

•Reposo relativo durante un par de días. Nunca absoluto porque podrá empeorar el dolor.

•Calor local, que ayudará a aliviar el dolor en caso de infamación. Puede aplicarse tantas veces como se necesite.

•En cuanto el dolor baje, empezar a hacer estiramientos y ejercicio suave, como pilates o yoga, que fortalecen la espalda y el abdomen.

•Dar masajes suaves con aceites naturales, como el de árnica, que tiene propiedades antiinflamatorias.

•Descansar y dormir lo suficiente.

No todos los dolores que se producen en la zona baja de la espalda se pueden prevenir, sobre todo lo que tienen causas poco frecuentes. Sí son más prevenibles, por ejemplo, lo de origen mecánico, pues hay factores que nos predisponen a padecerlos, como la obesidad, el sedentarismo, determinados trabajos que implican coger peso o padecer ansiedad o depresión. la edad -tener más de 50 años-, el embarazo. También lo son la edad y el embarazo. En este caso, lo ideal es seguir las recomendaciones del decálogo de la Sociedad Española de Reumatología, donde se aconseja:

•Evitar el sobrepeso y la obesidad.

•Mantener una buena higiene postural y coger el peso correctamente, por ejemplo, doblando las rodillas en lugar de agachándonos, utilizar un banco o alzador si no llegamos a los objetos…

•No permanecer mucho tiempo en la misma postura.

Evitar el sedentarismo, realizando ejercicio regularmente, sobre todo los destinados a fortalecer la espalda y el abdomen y la espalda, como pilates o la natación. Caminar a diario también es una buena forma de prevenir dolores lumbares.

Usar un colchón firme y dormir de lado y con una almohada entre las piernas

•No abusar de los tacones y evitar los más altos y de aguja.

•Dejar de fumar, que predispone a sufrir artritis reumatoide y osteoporosis.

•Evitar la ansiedad y el estrés, pues la tensión favorece los dolores de espalda.