La principal diferencia entre el coronavirus actual y los anteriores es su capacidad para infectar todos los tejidos

El virólogo experto en coronavirus y diseño de vacunas del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) Luis Enjuanes ha asegurado que, de las tres variantes que son patogénicas para el hombre y que aparecieron en 2002, 2012 y 2019, este último «no deja de sorprender» porque ha adquirido «un pequeño fragmento en la proteína de las espículas que facilita la infección de prácticamente todos los tejidos del cuerpo humano», en contraste con los anteriores, lo que le permite causar «cualquier tipo de patología», no solo respiratorias.

Así lo ha puesto de manifiesto durante una conferencia en el marco de las jornadas ‘La pandemia de coronavirus y su impacto’, organizadas por la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (RAC) y la Sociedad Española de Virología (SEV).

Asimismo, ha añadido que «los virus son buenos estrategas y los hay que idean sistemas para neutralizar las defensas del huésped (la llamada respuesta inmune e innata, que es la primera que emerge en tres o cuatro horas)». Según concluye el experto, se ha observado que en al menos un 14% de los pacientes infectados, el virus hace que las personas produzcan una reacción autoinmune mediante la que se inducen anticuerpos contra el interferón, lo que anula el primer y principal sistema de defensa que actúa en las primeras horas.

Por su parte, el vicepresidente de la RAC y virólogo del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, Esteban Domingo Solans, ha afirmado al respecto que la situación actual supone «un doble desafío científico y social, debido a un virus poco conocido y un planeta globalizado e hiperconectado en el cual se hace difícil identificar las informaciones rigurosamente contrastadas».

Por otro lado, el doctor Agustín Portela, de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), experto en tramitación y aprobación de vacunas y asesor de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), ha incidido en que ambas instituciones «garantizan a la sociedad que los fármacos y, en particular, las vacunas, cumplen con las garantías de calidad, seguridad, eficacia, información y accesibilidad adecuadas».

Así, durante su charla, el especialista ha querido resaltar que este proceso «no se está haciendo a costa de que la calidad de las vacunas no esté garantizada», pues los procedimientos que se han utilizado hasta ahora para garantizarla «no se ha cambiado«.

En este sentido, ha hecho hincapié en que, del mismo modo que ocurre con otras vacunas ya aprobadas, en este caso también deben obtenerse evidencias de los ensayos clínicos en marcha que garanticen la eficacia y seguridad de las vacunas frente al coronavirus.

A la hora de hablar de cuándo estará disponible en España una vacuna frente a la COVID-19, el doctor Portela ha recordado que, de momento, se han firmado contratos con tres compañías farmacéuticas que aseguran la disponibilidad de al menos 800 millones de dosis para hacer frente a la pandemia y se está negociando con otras para disponer de dosis adicionales.

«Todas estas dosis se repartirán en la Unión Europea según vayan estando disponibles y con base en la población de cada país», ha aseverado. No obstante, «no se puede dar una fecha concreta en la que las diferentes vacunas se podrán utilizar, pues, en primer lugar, tienen que completar todos sus estudios clínicos y posteriormente ser evaluadas y aprobadas por las Agencias de Medicamentos».