Qué es el ‘tinnitus’ o los acúfenos: ¿tienen tratamiento? ¿Qué los causa?

Algunas personas experimentan a diario zumbidos, pitidos, murmullos o silbidos en el interior de su oído, una sensación incómoda que altera la calidad de vida de quienes la sufren. Este problema recibe el nombre de acúfenos (tinnitus, en inglés) y lo padecen cerca de cuatro millones de personas en España, según la Sociedad España de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Sin embargo, esta percepción de un pitido o ruido interno no se produce en realidad en el exterior. Por tanto, no se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un síntoma derivado de un trastorno en el sistema auditivo, siendo más frecuente a partir de los 50 años de edad.

Los síntomas pueden incluir rugidos, chasquidos, siseos o zumbidos, y el tono también puede variar de intensidad. De hecho, en algunos casos «el sonido puede ser tan alto que puede afectar a la capacidad de concentración o de oír un sonido externo», destacan en Mayo Clinic.

La presencia de estos síntomas no es signo de algo grave y cuando es leve no afecta en gran medida a la rutina diaria. No obstante, si los sonidos son de alta intensidad o repetitivos «pueden llegar a provocar graves molestias como alteraciones en el sueño o en la capacidad de descanso«, dando lugar a un «malestar psicológico» y a trastornos como «estrés, ansiedad o depresión», añaden desde la SEORL.

Existen dos tipos de acúfenos que varían según el diagnóstico, siendo los más frecuentes los subjetivos, esto es, cuando únicamente los escucha la persona afectada. El tinnitus objetivo, por su parte, hace referencia al zumbido de oídos que el profesional sanitario es capaz de oír cuando realiza un examen diagnóstico.

En una gran mayoría de los casos no se conoce la causa exacta que puede desencadenar esta afección, pero algunos de los motivos pueden encontrarse en «alteraciones genéticas, vasculares, neurológicas o farmacológicas«, destacan los expertos de la SEORL. También pueden derivar de cualquier patología del sistema auditivo como infecciones, inflamaciones, tapones de cera e incluso por la presencia de un tumor.

Según la Clínica Universidad de Navarra (CUN), los factores que facilitan su aparición pueden ser los siguientes:

Los profesionales sanitarios evaluarán, en primer lugar, la presencia de un trastorno o enfermedad no diagnósticada en el aparato auditivo para descartar cualquier problema. En el caso de que no exista una causa que justifique esta sensación, se pueden realizar tratamientos para reducir la percepción del ruido.

En este sentido, se realiza una terapia de reentrenamiento o habituación (TRT) con la que se pretende que la persona afectada no sea consciente de la presencia de estos zumbidos o sonidos.

«Se sabe que la causa de que un acúfeno moleste es la alteración de su procesamiento a nivel central en la vía auditiva. Gracias a la existencia de la plasticidad neural, podemos revertir esta alteración, devolviendo la normalidad a la vía auditiva, dejando el acúfeno a nivel subcortical (subconsciente) y quitando la molestia», añaden desde la CUN.

Para ello, los profesionales tratan de eliminar el significado negativo que el acúfeno tiene para el paciente ya que es necesario obtener un buen estado emocional para que aprenda a bloquearlo. Por otro lado, se utiliza una terapia sonora que «tiene como objetivo que el acúfeno se quede a nivel subcortical, de forma que no se perciba».