¿Se ronca más cuando se está más cansado?

El ronquido es un ruido que producen las personas mientras duermen, que se da debido a una obstrucción de las vías respiratorias. Este problema afecta más a los hombres que a las mujeres y, sobre todo, se da en personas que son fumadoras o con sobrepeso, agravándose con la edad.

Estas causas están relacionadas con el estilo de vida, por lo que es importante dejar de fumar, adelgazar en caso de sobrepeso y realizar deporte. Otras veces, tiene más que ver con la anatomía de la boca o por infecciones nasales o alergias que obligan a hacer un sobresfuerzo a la hora de respirar.

Cuando los ronquidos son muy frecuentes y de gran intensidad, es recomendable acudir a un especialista para que compruebe cuál es la causa de tales ronquidos, ya que estos pueden llevar a problemas mayores, como la denominada apnea del sueño.

Desde el Instituto de Investigaciones del Sueño (IIS) apuntan a que ingerir alcohol antes de dormir, así como tomar relajantes musculares o antihistamínicos puede provocar una mayor frecuencia e intensidad de los ronquidos en personas que ya lo hacen habitualmente e, incluso, en personas que no roncan mucho.

Esto se debe a que estas sustancias producen una relajación de la boca y de la garganta, por lo que se produce una mayor dificultad a la hora de respirar y, por tanto, hay más posibilidad de ronquidos.

Algo parecido sucede cuando se está muy cansado, ya que el sueño es más profundo. Si una persona que nunca ronca se acuesta más cansado de lo habitual, puede sufrir ronquidos puntuales y una persona que ronca de forma habitual puede aumentar la frecuencia de estos ronquidos.